Alerta en Entre Ríos: detectaron el primer caso de Picudo Rojo cerca de Colonia Elía
Un hallazgo que pone en jaque a los palmares entrerrianos. ¿Qué medidas se tomaron y cómo proteger a la yatay? Los detalles que preocupan a las autoridades.
La plaga más temida para las palmeras ya está en territorio entrerriano. El primer caso de Picudo Rojo fue confirmado en inmediaciones de Colonia Elía, sobre la costa del río Uruguay, y las autoridades activaron un operativo de emergencia para frenar su avance.
El hallazgo del ejemplar de Rhynchophorus ferrugineus encendió las alarmas en la provincia. La Mesa Técnica Local, creada en agosto de 2025 ante el riesgo de ingreso de la plaga, se puso en funcionamiento de inmediato para coordinar las acciones de contención.
¿Qué implica esta detección?
La plaga, originaria del sudeste asiático, es considerada una de las más destructivas para las palmeras a nivel mundial. Puede afectar a más de 35 especies y provocar la muerte de los ejemplares atacados. Por eso, los monitoreos se intensificarán a lo largo de toda la franja costera del río Uruguay, con especial atención en las áreas protegidas y los palmares nativos.
El Senasa, el Ministerio de Desarrollo Económico de Entre Ríos, el INTA, la Administración de Parques Nacionales, el Parque Nacional El Palmar, los municipios costeros y el sector privado integran la mesa que ya está trabajando en la zona. Las acciones se enmarcan en los lineamientos de la Mesa Nacional de Picudo Rojo, que encabeza el Senasa.
¿Por qué preocupa la palmera yatay?
La presencia del insecto en Entre Ríos representa un desafío particular por la existencia de especies nativas que forman parte del patrimonio natural provincial. La palmera yatay (Butia yatay), declarada Monumento Natural Provincial y símbolo de la identidad entrerriana, es una de las más vulnerables. Los controles apuntarán a preservar estas poblaciones y sus ambientes naturales.
La región ya estaba en alerta por el avance de la plaga en países vecinos. Uruguay detectó su presencia en 2022, y en enero de 2026 el Senasa confirmó un caso en la Isla Martín García, provincia de Buenos Aires. Desde entonces, se había reforzado la vigilancia fitosanitaria ante la posibilidad de nuevas detecciones.
¿Cómo reconocer los síntomas y denunciar?
Las autoridades recuerdan que la notificación de casos sospechosos es obligatoria. Hay que prestar atención a signos como el amarillamiento atípico de las hojas, su caída, la aparición de galerías visibles en el tronco o el avistamiento directo del insecto.
Ante cualquier sospecha, se debe notificar a través del Sistema Nacional Argentino de Vigilancia y Monitoreo de Plagas, comunicarse con el Senasa por sus canales habilitados o acercarse a la oficina local más cercana. La detección temprana es clave para evitar la propagación.