Alerta en Entre Ríos: el ciervo axis ya colonizó los 17 departamentos y hay más de 400 registros
El ciervo axis ya está en los 17 departamentos de Entre Ríos. Un estudio con 412 registros revela su expansión y las ocho vías de ingreso. ¿Qué implicancias tiene para el ecosistema y la seguridad vial?
La invasión silenciosa del ciervo axis llegó a todos los rincones de Entre Ríos. Un nuevo estudio científico confirmó que la especie exótica ya se instaló en los 17 departamentos, con más de 400 registros georreferenciados.
Investigadores de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER-CONICET) relevaron la presencia del ciervo axis (Axis axis) en la provincia. El trabajo, publicado en la revista Nótulas Faunísticas, reunió 412 citas georreferenciadas entre 2005 y 2025.
¿Qué reveló la investigación?
El estudio, liderado por Norberto Muzzachiodi y Julián A. Sabattini, reconstruyó la expansión territorial de esta especie originaria de la India y el sur de Asia. Los resultados muestran que el ciervo axis dejó de estar concentrado en zonas puntuales y ahora se distribuye por todo el territorio entrerriano.
Los especialistas identificaron además ocho posibles vías de ingreso a la provincia. La presencia en diversos ambientes demuestra la notable capacidad de adaptación, reproducción y establecimiento de poblaciones silvestres fuera de su hábitat natural.
¿Por qué preocupa su avance?
El ciervo axis es considerado una especie exótica invasora. Su expansión genera alarma porque puede competir con la fauna autóctona por recursos como alimento y espacio. Una alta densidad de ejemplares también puede modificar la vegetación y alterar las dinámicas de los ecosistemas naturales.
El estudio documentó ejemplares dentro de áreas protegidas y Parques Nacionales, lo que enciende las alertas sobre posibles impactos en zonas destinadas a la conservación de especies y ambientes nativos.
El riesgo en las rutas
La presencia masiva del ciervo axis también representa un peligro para la seguridad vial. Los animales suelen desplazarse por zonas atravesadas por rutas y caminos, aumentando la probabilidad de colisiones con vehículos.
Debido al tamaño que alcanzan estos ejemplares, los choques pueden ocasionar graves daños materiales y poner en riesgo la vida de conductores y acompañantes. Las autoridades recomiendan extremar las precauciones al transitar por áreas con presencia de esta especie.