Alerta en Jujuy por hidatidosis: la enfermedad que se contagia con un beso de tu perro
No hace falta que te lama la cara: alcanza con que te toque el pelaje para estar en riesgo. Hay un dato sobre cómo avanza el parásito en el cuerpo que es todavía más inquietante.
La hidatidosis, una enfermedad parasitaria que se transmite de los perros a las personas, encendió las alarmas en Jujuy. Especialistas advierten que los casos registrados podrían ser solo la punta del iceberg, ya que la infección puede permanecer asintomática durante años.
El parásito Echinococcus granulosus es el responsable de esta zoonosis, cuyo ciclo de transmisión involucra principalmente a perros y ganado, en especial ovejas y cabras. El contagio se produce cuando los canes ingieren vísceras crudas de animales infectados y luego eliminan los huevos del parásito a través de sus heces.
Las personas pueden infectarse al ingerir accidentalmente esos huevos mediante agua o alimentos contaminados, o por el contacto directo con perros infectados y su pelaje. Por eso, los especialistas insisten en que la higiene y el control sanitario de los animales son fundamentales para cortar la cadena de transmisión.
Cómo se detecta la hidatidosis
Uno de los principales desafíos es que la enfermedad puede avanzar sin provocar síntomas durante años. Una vez que el parásito ingresa al organismo, forma quistes que crecen lentamente, principalmente en el hígado y los pulmones, aunque también pueden aparecer en otros órganos. Se estima que estos quistes pueden crecer aproximadamente un centímetro por año.
La detección suele ocurrir mediante estudios por imágenes, ya sea cuando aparecen síntomas o cuando los quistes se descubren de manera accidental durante controles médicos por otros motivos. Las manifestaciones dependen del órgano afectado y del tamaño del quiste: en casos hepáticos pueden aparecer molestias abdominales o ictericia, mientras que en los pulmonares se presentan tos, dolor en el pecho y otros síntomas respiratorios.
Qué hacer y cómo prevenirla
La prevención comienza con una medida clave: no alimentar a los perros con vísceras crudas de ovejas, cabras u otros animales. También es importante garantizar una faena segura y evitar que los perros tengan acceso a restos de animales que puedan estar infectados.
El lavado frecuente de manos, especialmente después de tocar perros y antes de preparar o consumir alimentos, también ayuda a reducir el riesgo. A esto se suma la importancia de mantener controles veterinarios y sanitarios adecuados de los animales, particularmente en las zonas rurales donde existe contacto estrecho entre perros y ganado.
En Jujuy, un estudio realizado en 2014 en zonas rurales de Juella encontró que el 33% de los animales examinados estaba infectado. Investigaciones mencionadas por especialistas también plantearon la posibilidad de que exista un importante subregistro de casos humanos.
Ante la presencia de síntomas compatibles o si una persona vive o trabajó en una zona donde existe circulación de la enfermedad, la recomendación es consultar con un profesional de la salud. La hidatidosis requiere evaluación médica y estudios específicos: no debe diagnosticarse ni tratarse por cuenta propia.