Alerta en la Maternidad: crecen los casos de embarazadas que consumen drogas y alcohol
El consumo de drogas y alcohol en embarazadas creció de forma alarmante en la Maternidad Provincial. ¿Qué están haciendo para proteger a los bebés?
La Maternidad Provincial de Catamarca está en alerta por un notable aumento de embarazadas que llegan al parto con consumos problemáticos de alcohol y drogas. La situación es tan delicada que, en algunos casos, se debe suspender la lactancia para proteger al bebé, ya que las sustancias pueden transmitirse a través de la leche materna.
La referente del Centro de Lactancia, Carina Colla, reveló que este año los casos se dispararon: "Este año nos sorprendió muchísimo la cantidad de casos. Siempre hemos tenido uno o dos, pero este año hubo semanas en las que aparecían uno tras otro o incluso dos casos por semana". La mayoría de las pacientes son mujeres jóvenes, de entre 17 y 23 años, que muchas veces llegan sin controles prenatales.
¿Por qué se suspende la lactancia?
Colla explicó que las sustancias consumidas por la madre pasan directamente a la leche materna, ya que circulan por la sangre y llegan a los conductos que producen la leche. "Las sustancias pasan directamente a la leche. El ingreso al organismo del bebé es inmediato durante la lactancia", advirtió. Por eso, cuando hay riesgo para el recién nacido, se decide inhibir la lactancia, pero nunca de manera automática: cada caso es evaluado por un equipo interdisciplinario integrado por médicos, psicólogos, trabajadores sociales y asesores legales.
La especialista aclaró que "no se realizan acciones contra la madre. Lo que buscamos es proteger al bebé y acompañar a la mujer. Cada situación se analiza de manera individual". El objetivo es detectar estas situaciones durante el embarazo, pero muchas pacientes llegan al parto sin haber tenido contacto con las obstétricas, lo que obliga a tomar decisiones rápidas cuando nace el bebé.
¿Qué sustancias consumen?
Cuando hay sospecha de consumo reciente, se realizan análisis toxicológicos a la madre y, en algunos casos, también al recién nacido, especialmente si presenta síntomas compatibles con síndrome de abstinencia. Colla detalló que "hay de todo: cocaína, pastillas, alcohol y otras drogas. Muchas veces el alcohol es la puerta de entrada a otros consumos".
Pese al aumento de casos, la referente insistió en que las mujeres no deben ocultar el consumo por miedo a perder a sus hijos. "Hay mucho temor a contar que consumieron. Pero el objetivo no es castigar a la madre, sino proteger al bebé y ofrecer acompañamiento profesional", remarcó. Además, señaló que si una mujer deja el consumo durante el embarazo y los estudios muestran que no existen sustancias en su organismo al momento del parto, la posibilidad de amamantar puede evaluarse favorablemente.
Semana Mundial de la Lactancia Materna
La preocupación por estos casos surge en el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, durante la cual la Maternidad Provincial desarrolla actividades de promoción y capacitación. Colla consideró que el incremento de embarazadas con consumos problemáticos refleja una cuestión social que requiere un abordaje más amplio: "Se tendría que analizar qué acciones se están haciendo en los barrios y cómo llegar a estas pacientes antes del embarazo o durante los primeros controles", culminó.