Alerta en La Pampa: las lluvias del fenómeno El Niño podrían desatar un caos en la cosecha
¿Qué pasa cuando las lluvias del fenómeno El Niño se vuelven extremas? En el noreste de La Pampa, los productores enfrentan un escenario crítico que podría complicar la campaña agrícola. Conocé los detalles del pronóstico y las advertencias de los especialistas.
El noreste de La Pampa se prepara para un escenario climático extremo. Según estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario, las precipitaciones en los próximos meses superarán ampliamente los promedios históricos, y el Departamento Chapaleufú aparece como la zona más golpeada. La noticia enciende las alarmas entre los productores, que ven amenazada la campaña agrícola.
¿Qué pronostica el estudio?
Un equipo técnico de la Bolsa de Comercio de Rosario, basándose en los registros de la red GEA-BCR, proyectó que las lluvias de octubre en la zona núcleo serán un 30% superiores al promedio de los últimos 50 años. Pero el dato más preocupante llega para noviembre y diciembre: las precipitaciones podrían estar un 70% y 90% por encima de la media, respectivamente.
El informe, difundido por el portal Bichos de Campo, indica que el noreste de La Pampa, específicamente el Departamento Chapaleufú, se encuentra dentro del área que sufrirá las consecuencias más severas. Esta región, clave para la producción agrícola, podría enfrentar un exceso de agua que complique tanto la cosecha como la siembra.
La advertencia de los especialistas
El consultor de GEA-BCR, Alfredo Elorriaga, fue contundente al referirse a la intensidad del evento ENSO “El Niño”. Si bien un escenario de alta producción es posible, advirtió que los problemas pueden ser mayúsculos. “La cosecha del trigo y la siembra, sobre todo entre noviembre y diciembre, pueden verse muy afectadas”, señaló, y agregó que las olas de calor también podrían complicar a los cultivos de verano.
Elorriaga explicó que la particular dinámica de este fenómeno climático generará una alta recurrencia de precipitaciones, lo que dejará poco tiempo para las tareas más críticas del calendario agrícola. “Hay que entender que, por la particular dinámica que se prevé para este ‘Niño’, la recurrencia de las precipitaciones puede ser muy alta. Entonces, habrá poco tiempo justo cuando más trabajo se concentra: la siembra de soja de 1ra a partir de octubre. Luego, a fin de noviembre, la cosecha del trigo, la siembra de la soja de segunda y del maíz tardío”, detalló.
El especialista fue aún más lejos al proyectar el escenario hacia fin de año: “Cada semana que avancemos a diciembre, se va a poner más difícil. Si se puede sembrar, habrá que hacerlo sin postergar nada, porque será clave evitar cuellos de botellas”.
¿Qué significa esto para los productores?
El exceso de lluvias no solo retrasa las labores, sino que también puede favorecer la aparición de enfermedades en los cultivos y dificultar el acceso a los lotes. La ventana de siembra se acorta y los márgenes de error se reducen. Los productores de la zona deberán estar atentos a la evolución del clima y planificar cada movimiento con precisión.
La preocupación es generalizada en el sector, que ve cómo un fenómeno que podría traer buenos rindes se convierte en una amenaza si no se maneja con cautela. El tiempo, como siempre, será el juez.