Alerta en la Patagonia: la nevada que se viene y el peligro oculto en las rutas
Una masa de aire polar llega el viernes a la Patagonia y promete una nevada histórica. ¿Qué pasará con las rutas? Los detalles que preocupan a los especialistas.
El meteorólogo Matías de Oto anticipó un fenómeno que podría marcar un antes y un después en la temporada invernal. Una masa de aire polar proveniente de la Antártida llegará el viernes y no solo traerá una nevada de gran intensidad, sino también un riesgo concreto: la formación de hielo en las rutas.
Según el especialista, las condiciones actuales de precipitaciones intermitentes y lluvias en zonas bajas cambiarán drásticamente con el ingreso de este sistema. El viernes, la circulación del sudoeste generará el escenario perfecto para que la nieve haga su gran aparición en la cordillera.
¿Qué se espera exactamente?
De Oto, en diálogo con el programa Ideas Circulares, describió el fenómeno como "una gran nevada" típica del patrón sudoeste, con nieve en polvo y temperaturas que podrían desplomarse a 10 o 12 grados bajo cero en las zonas de montaña. Estas condiciones, según el experto, crean "las mejores condiciones norpatagónicas para la calidad de nieve", muy valoradas para los amantes de los deportes invernales.
El inicio está previsto para la madrugada del viernes, intensificándose hacia el mediodía. Las precipitaciones se extenderían hasta el sábado, pero el frío no dará tregua: el domingo, lunes y gran parte de la próxima semana, el aire gélido seguirá dominando la región.
El peligro en la Ruta 40
Pero no todo será paisajes blancos y diversión. El especialista fue contundente: "El viernes va a ser un día durísimo... y el fin de semana también por el hielo, más que nada". La Ruta Nacional 40, especialmente en su tramo más alto, sería uno de los puntos más críticos.
"Va a haber mucho hielo en la Ruta 40, en toda la zona alta, probablemente mucha acumulación y no creo que den abasto las máquinas", alertó De Oto, poniendo el foco en un posible caos vial.
Un invierno atípico
El meteorólogo también destacó que este invierno no está siendo común. Muchos sistemas climáticos han combinado frentes cálidos con bajas presiones, llevando precipitaciones a lugares inusuales, como la estepa. Un ejemplo claro: durante uno de los últimos temporales, mientras en la base del volcán Lanín llovía a 1.200 metros con 2 grados, en Lago Puelo, a solo 200 metros de altura, se acumulaban 15 centímetros de nieve.
La recomendación es clara: extremar las precauciones si se debe transitar por la cordillera en los próximos días. La nevada promete ser histórica, pero también trae consigo un riesgo latente.