Alerta en la pesca patagónica: la merluza podría cortar la temporada de langostino
La merluza apareció antes de lo esperado en la Patagonia y podría frenar la captura de langostino. ¿Qué dijeron desde el sector pesquero?
La presencia anticipada de merluza en las aguas patagónicas amenaza con interrumpir la temporada de langostino, según advirtió el titular de la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (CAPIP), Agustín de la Fuente.
El referente del sector industrial analizó el desarrollo de la zafra actual y señaló que las fluctuaciones biológicas y climáticas están condicionando la actividad pesquera en la región.
¿Por qué preocupa la merluza?
De la Fuente explicó que la presencia de merluza acompañando los cardúmenes de langostino es un fenómeno habitual hacia el final del ciclo productivo. Sin embargo, este año las condiciones meteorológicas y marítimas adelantaron los tiempos en comparación con temporadas anteriores.
“Trabajamos sobre un recurso natural que hay que monitorearlo permanentemente”, enfatizó el directivo, al detallar cómo las variables ambientales y la migración de especies inciden directamente en los calendarios de pesca.
Por lo general, la presencia significativa de merluza solía registrarse a fines de agosto o principios de septiembre. Pero en esta temporada comenzó a detectarse desde finales de julio, un adelanto que encendió las alarmas en el sector.
Entre los factores que alteraron el comportamiento del recurso marino se destacan la temperatura del agua y los fuertes temporales de viento registrados en la zona.
Cifras positivas de capturas
A pesar de los imprevistos y de las interrupciones ocasionadas por conflictos sindicales al inicio del esquema de pesca, el balance general arroja volúmenes significativos para el sector industrial.
Al cierre de julio, la flota acumulaba capturas por más de 141.000 toneladas de langostino, cifras consideradas “razonables” por la patronal pesquera.
Asimismo, De la Fuente destacó que las campañas de investigación realizadas por el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) proyectan un stock anual promedio de más de 200.000 toneladas, lo que ratifica la salud del recurso patagónico.
Sin embargo, la presencia masiva de esta especie acompañante podría derivar en el cierre anticipado de la temporada de langostino para resguardar la sustentabilidad de la biomasa.