Alerta en la ribera: El Río Dulce crece y pone en vilo a un barrio de la capital
El Río Dulce registró un aumento repentino de su caudal, poniendo en alerta a los vecinos de un barrio del norte de la ciudad. ¿Cómo están actuando las autoridades para prevenir una emergencia mayor y qué deben hacer los residentes?
La crecida del Río Dulce genera preocupación entre los vecinos del barrio Lomas del Golf, en la zona norte de la ciudad de Santiago del Estero. Un aumento significativo del caudal en las últimas horas activó los protocolos de prevención y movilizó a los equipos de emergencia.
Ante esta situación, personal de Defensa Civil y efectivos policiales realizan recorridos preventivos en el sector. Su misión es monitorear el comportamiento del río y advertir a los residentes sobre posibles riesgos, manteniendo una vigilancia constante del nivel del agua, especialmente en las áreas ribereñas.
Desde los organismos de emergencia llegó una recomendación clara a los habitantes de la zona: extremar las precauciones y evitar acercarse al río. Las autoridades insisten en la importancia de respetar las indicaciones del personal desplegado en el terreno para evitar situaciones de peligro.
¿Qué está pasando en Lomas del Golf?
El foco de la atención está puesto en este barrio del norte de la capital santiagueña, donde la proximidad con el Río Dulce lo hace particularmente sensible a los cambios en su caudal. El monitoreo es permanente y busca anticiparse a cualquier complicación mayor.
Si bien por el momento no se reportaron evacuaciones forzosas, el estado de alerta se mantiene. Las autoridades continúan con el seguimiento hora a hora de la situación hidrológica, preparadas para actuar con celeridad si la crecida avanza y representa una amenaza para las viviendas o la integridad de los vecinos.
La presencia conjunta de Defensa Civil y la policía en las calles del barrio busca, más que generar alarma, transmitir tranquilidad y prevención. Los recorridos tienen un doble objetivo: evaluar técnicamente la evolución del río y mantener un canal de comunicación directo con la comunidad afectada.