Alerta en los mercados: las verduras treparon 7,5% y complican la meta de inflación
¿Pensabas que la inflación se estaba enfriando? Las verduras suben 7,5% en una semana y el pan, la leche y los huevos no dan tregua. Enterate qué productos están golpeando más el bolsillo.
La inflación de los alimentos vuelve a encender las alarmas. En la tercera semana de agosto, las verduras treparon un 7,5%, un dato que presiona sobre el índice general y golpea de lleno el bolsillo de los consumidores.
El relevamiento semanal de la consultora LCG reveló que las frutas también aumentaron 3,1%, mientras que los aceites subieron 2,3%. Esto ocurre en un mes donde el mercado esperaba una inflación general cercana al 1,8%.
El dato que preocupa
Este escenario se da después de que el INDEC confirmara que la inflación de julio fue de 2,1%, superando el 1,9% de junio y el 2% que proyectaba el REM del Banco Central. Los alimentos y bebidas no alcohólicas aumentaron 2% en ese mes, casi en línea con el promedio general.
La noticia corta la racha de desaceleración que se venía registrando: la inflación pasó de 3,4% en marzo a 2,6% en abril, 2,1% en mayo y 1,9% en junio. Pero en julio, el proceso se frenó, tal como anticipaban las consultoras.
Verduras: el rubro que más sube
En la tercera semana de agosto, las verduras se convirtieron en el principal impulsor de la suba, con un 7,5% semanal. Es un producto de compra diaria, con fuerte peso en la canasta de los hogares, sobre todo en los de menores ingresos.
Las frutas aumentaron 3,1% y los aceites 2,3%. En contraste, las bebidas bajaron 1,8% y las carnes rebotaron 1% tras semanas de variaciones dispares.
“Las fuertes subas en verduras (+7,5% s/s) y frutas (+3,1%), junto con el rebote de carnes (+1%), impulsaron el índice general de alimentos. Bebidas volvió a caer (-1,8%)”, sintetizó el informe de LCG.
La volatilidad de los productos frescos es una constante: en julio, por ejemplo, las verduras habían subido 4,6% en la tercera semana, mientras que las frutas caían 1,8%.
¿Qué pasa con el promedio?
A pesar del salto puntual, la inflación promedio de los alimentos en las últimas cuatro semanas sigue en 2%, apenas 0,2 puntos menos que la medición anterior. La consultora señaló que “la inflación mensual promedio de las últimas 4 semanas desaceleró a 2% (-0,2 pp)”.
Es decir, el aumento de algunos productos aún no modifica la tendencia general, pero sí mete presión sobre la canasta alimentaria. Además, LCG detectó una mayor dispersión en las variaciones y más valores extremos, aunque sin una remarcación generalizada.
Pan, pastas y leche: los que más golpean
En el acumulado mensual, los panificados y pastas lideran con un 5,9% de aumento. Les siguen los lácteos y huevos con 3,7%, y las frutas con 2,7%. LCG destacó que “casi la mitad de la inflación promedio de las últimas 4 semanas se explica por panificados (5,9% m/m). Lácteos (+3,7% m/m) y Carnes (+1,5% m/m) explican la otra mitad”.
Esto significa que la desaceleración del índice general no implica que todo baje: los productos básicos como el pan, la leche y los huevos siguen subiendo por encima del promedio, impactando directamente en el presupuesto familiar.
En julio, la inflación de alimentos había cerrado con un aumento de 3,4% en el mes, y el promedio de cuatro semanas llegó a 2,7%. En ese momento, los motores fueron lácteos, carnes y panificados.