Alerta en Mendoza: llega el frío extremo, nieve en la cordillera y heladas que complican el campo
El frío polar golpea Mendoza: lluvias, nieve y heladas que ponen en alerta al campo. ¿Qué pasará con las temperaturas en los próximos días?
La provincia de Mendoza se prepara para un brusco cambio de clima: un sistema frontal frío traerá lluvias, nevadas y un marcado descenso de las temperaturas. Las mínimas podrían tocar los 0°C en plena semana, un dato que enciende las alarmas en el sector agrícola.
Según el último reporte de la Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas, el inicio de semana estará dominado por la inestabilidad. El organismo provincial anticipa precipitaciones en el llano y nevadas moderadas en la zona cordillerana, un combo que obliga a extremar cuidados en alta montaña.
¿Qué pasa este lunes 17 de agosto?
La jornada arrancará con cielo mayormente nublado y un ambiente frío. La temperatura máxima apenas alcanzaría los 8°C, mientras que la mínima se ubicaría en torno a los 2°C. Se esperan lluvias dispersas en varios puntos del llano y nieve en la cordillera, lo que mantiene en vilo a quienes transitan los pasos fronterizos.
La transitabilidad en alta montaña será un punto crítico a monitorear durante toda la jornada, ante la posibilidad de acumulación de nieve en las rutas de altura.
El martes: heladas a la vista
Para el martes 18, el sistema inestable comenzará a alejarse lentamente. Si bien la máxima repuntará hasta los 14°C, el cielo que se despeja durante la noche jugará una mala pasada: la mínima proyectada es de 0°C, lo que anticipa heladas matinales en varios sectores.
En la cordillera, en tanto, seguirán las condiciones de parcial nubosidad, sin grandes cambios en el comportamiento climático.
Miércoles: ¿llega la calma?
La estabilidad se afianzaría recién el miércoles 19 de agosto. El día se presentará con parcial nublado y marcas térmicas similares: la mínima rondaría 1°C y la máxima 15°C. Sin embargo, el riesgo de heladas parciales continuará presente, especialmente en zonas rurales y productivas.
Desde la Dirección de Agricultura insisten en que el monitoreo de las temperaturas mínimas es clave para proteger las tareas agrícolas de la temporada, que podrían verse afectadas por este brusco descenso térmico.