Alerta en nutrición: Los chatbots de IA recomiendan dietas peligrosas para adolescentes
Un estudio científico acaba de descubrir algo inquietante: los chatbots de IA más usados recomiendan dietas peligrosamente bajas en calorías para adolescentes. ¿Confiarías en una inteligencia artificial para planificar la alimentación de un joven? Los detalles de esta investigación que prende las alarmas.
Un estudio científico reveló que las herramientas de inteligencia artificial más populares están generando planes de alimentación para jóvenes con un déficit calórico alarmante. Los chatbots promueven dietas que reducen en promedio 695 calorías diarias, el equivalente a saltarse una comida completa cada día. La investigación, publicada este jueves, analizó las respuestas de ChatGPT-4o, Gemini 2.5 Pro de Google, Claude 4.1, Bing Chat-5GPT y Perplexity.
¿Qué descubrió el estudio?
Investigadores de la Universidad Atlas de Estambul pidieron a las versiones gratuitas de cinco chatbots que diseñaran planes de comidas de tres días para cuatro adolescentes hipotéticos de 15 años con sobrepeso u obesidad. A partir de estas solicitudes se generaron 60 planes alimentarios diarios, que luego fueron comparados con dietas elaboradas por un dietista especializado en salud adolescente.
El resultado, publicado en la revista Frontiers in Nutrition, fue contundente: las propuestas de las IA subestimaron las necesidades energéticas en un promedio de 695 calorías por día. La autora principal, la doctora Ayşe Betül Bilen, advirtió que seguir planes tan restrictivos “puede afectar negativamente el crecimiento, la salud metabólica y las conductas alimentarias” durante la adolescencia.
Un desbalance preocupante en los nutrientes
El análisis no solo encontró un déficit calórico, sino también desviaciones importantes en la distribución de macronutrientes. Los planes generados por IA mostraron que las proteínas representaban entre el 21% y el 24% de la ingesta energética total, y las grasas entre el 41% y el 45%, mientras que los carbohidratos se reducían a apenas entre el 32% y el 36%.
Estas proporciones distan mucho de las recomendaciones oficiales. Las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina de Estados Unidos indican que los adolescentes deben obtener entre el 45% y el 50% de sus calorías de carbohidratos, entre el 30% y el 35% de grasas y entre el 15% y el 20% de proteínas.
Riesgos concretos para un cuerpo en desarrollo
Especialistas en nutrición consultados sobre el estudio coincidieron en los peligros que estos déficits representan. Taiya Bach, de la Universidad de Wisconsin-Madison, explicó que “la adolescencia es uno de los grandes períodos de crecimiento, después de la infancia”, y que incluso con sobrepeso, muchas calorías se destinan al desarrollo hormonal y óseo.
Por su parte, Sotiria Everett, de la Universidad de Stony Brook, alertó que déficits de esta magnitud podrían alterar el equilibrio hormonal, provocando ciclos menstruales retrasados o ausentes en niñas y suprimiendo la producción de testosterona en varones, especialmente en estudiantes atletas.
¿Por qué se equivocan los chatbots?
La doctora Bilen atribuyó estas discrepancias al diseño mismo de los modelos de inteligencia artificial. “Los modelos de IA están entrenados principalmente para generar respuestas que parezcan plausibles y fáciles de usar, en lugar de ser clínicamente precisas”, afirmó. Según la investigadora, los chatbots podrían basarse en patrones dietéticos generalizados o populares, en lugar de integrar los requisitos nutricionales específicos para cada edad y condición.
Los autores del estudio fueron claros: estas herramientas pueden servir como complemento informativo, pero nunca como reemplazo de la asesoría dietética profesional. “La adolescencia es un período crítico para el crecimiento físico, el desarrollo óseo y la maduración cognitiva”, subrayó Bilen.
Una advertencia sobre el uso de IA en salud
Este estudio reaviva el debate sobre la confiabilidad de los chatbots para obtener consejos médicos o nutricionales. Si bien ofrecen respuestas rápidas y accesibles, carecen de información crucial: no tienen acceso al historial clínico del usuario ni pueden evaluar variables clave como enfermedades preexistentes, necesidades metabólicas específicas, nivel de actividad física o condiciones hormonales.
En un tema tan sensible como la alimentación adolescente, una recomendación incorrecta puede tener consecuencias directas y duraderas. Por ello, los especialistas insisten en que las respuestas generadas por IA deben tomarse solo como información orientativa y nunca como una indicación médica. La recomendación final es contundente: ante cualquier duda sobre alimentación o dietas, se debe consultar siempre con un nutricionista matriculado o un médico, quienes pueden evaluar cada caso de manera individual.