Alerta en Resistencia: el río Paraná podría crecer y la zona sur está indefensa
El Niño podría ser "muy fuerte" y el río Paraná amenaza con crecer. ¿Qué zonas de Resistencia están en riesgo y qué medidas se están tomando?
El municipio de Resistencia ya se prepara para un posible fenómeno de El Niño que podría ser "muy fuerte". El subsecretario de Sistemas Hídricos, Sergio Vich, confirmó que la temperatura del océano Pacífico registra una anomalía de 2,6 grados, lo que supera el umbral para considerarlo extremo. Las autoridades temen por lluvias intensas y una crecida del río Paraná que expondría una zona crítica sin defensas.
Según Vich, las previsiones climáticas nacionales e internacionales apuntan a un evento de gran magnitud. "Todo indica que tendríamos un Niño muy fuerte", advirtió en CIUDAD TV, explicando que la anomalía térmica ya supera los dos grados necesarios para esa categoría. Sin embargo, aclaró que esa temperatura debe mantenerse durante dos o tres meses para que el impacto se sienta en la región.
¿Dónde caerán las lluvias?
El funcionario fue cauto respecto a la localización de las precipitaciones. "Lo que no tenemos certezas y lo que nadie del mundo científico tampoco tiene es certeza de dónde va a caer esto", sostuvo. A modo de referencia, recordó que en 2023 y 2024 El Niño alcanzó 1,99 grados de anomalía, sin llegar a ser muy fuerte, y aún así provocó fenómenos como las lluvias de Porto Alegre, donde cayeron 400 milímetros.
El río Paraná, bajo la lupa
Uno de los principales temores es una crecida del río Paraná. "Lo que sí sabemos es que cuando pasan estos Niños muy fuertes, normalmente tenemos un crecimiento del río Paraná", indicó Vich. Por eso, el municipio trabaja junto a la Administración Provincial del Agua y Vialidad Provincial en acciones preventivas.
Los niveles de alerta ya están definidos: a los 6,50 metros se alcanza el nivel de evacuación, y a los 7 metros podrían verse afectadas zonas como Vilelas, el ex Campo de Tiro y Campo Zampa, en el sur de la capital chaqueña. La mayor parte de Resistencia está protegida por un anillo de defensa, pero existe un punto crítico: la zona al sur del canal Soberanía no tiene ninguna defensa.
"Hay una zona, la zona sur que es del canal de Soberanía hacia el sur, que no tiene defensa. Toda esa zona creció demasiado en el último tiempo y quedó totalmente indefendida", afirmó Vich. La situación sería aún más grave si la crecida coincide con lluvias fuertes: "Si tenemos crecida más lluvia, ahí sí estaríamos bastante complicados y hay que tomar las precauciones".
Medidas preventivas
Para hacer frente a la emergencia, el municipio ya lanzó una licitación para adquirir nueve bombas nuevas que reforzarán las estaciones de bombeo. Muchas de las actuales tienen más de 20 años y es difícil conseguir repuestos. "No podíamos tomar el riesgo de que funcionen 100% durante toda la emergencia", señaló. Actualmente hay siete estaciones y once bombas en funcionamiento.
Además, se está limpiando canales troncales y revisando bocas de tormenta y sumideros. Resistencia cuenta con un plan director de drenaje elaborado por la Facultad de Ingeniería, que dividió la ciudad en 11 cuencas y propone obras para mejorar el sistema. La baja pendiente natural de la ciudad complica el escurrimiento, y muchas obras son antiguas. "Muchas veces tenemos obras del año 70 hacia atrás con dimensiones para otra ciudad, con otra impermeabilización, con otra impronta humana", explicó Vich.
Trabajo conjunto y rol vecinal
El municipio coordina con la provincia a través de comités de emergencia. Vich destacó la importancia de contar con una herramienta de emergencia sancionada por el Concejo para agilizar compras y contrataciones. "Me parece importante tener la herramienta de la emergencia que nos habilita como municipio a poder tener ciertas adquisiciones, compra o contrataciones de equipos, máquinas o gente que necesitemos", dijo.
También apeló a la responsabilidad de los vecinos. La formación de minibasurales es un problema recurrente porque los residuos tapan canales y sumideros. "Más allá de estar preocupado por el tema de El Niño, cada vecino tendría que estar mirando qué hace la gente de su barrio para tratar de ir corrigiendo este tipo de actitudes", sostuvo. La ciudad tiene casi 100 kilómetros de canales a cielo abierto y una extensión similar de conductos subterráneos.
Vich concluyó que el objetivo es mitigar el impacto de un fenómeno que podría ser muy fuerte. "Actualmente, estamos tomando medidas para tratar de mitigar lo que pueda llegar a hacer un impacto de El Niño que puede llegar a ser muy fuerte y atender todas las cuestiones que se puedan prever", finalizó.