Alerta en Río Grande: la peligrosa enfermedad que acecha a los perros y cómo evitarla
¿Sabías que un simple estornudo puede contagiar a tu perro? El moquillo canino es una amenaza silenciosa. Conocé los síntomas y la medida más efectiva para protegerlo.
La Dirección de Servicios Veterinarios de Río Grande lanzó un llamado urgente a la comunidad: el moquillo canino, una enfermedad viral altamente contagiosa, podría estar acechando a las mascotas. La vacunación es la principal barrera para evitar que los perros desarrollen cuadros graves.
En el marco de las políticas públicas del Municipio, se difundieron recomendaciones clave para prevenir esta enfermedad, también conocida como distemper, que puede afectar gravemente a perros y otros caninos.
Los más vulnerables son los cachorros y aquellos que no tienen un esquema de vacunación completo. Por eso, los especialistas insisten en mantener al día el calendario de vacunación indicado por los veterinarios.
¿Cómo se transmite el moquillo canino?
El virus se propaga principalmente a través de las secreciones respiratorias, como las que se liberan al estornudar o ladrar. Pero también puede contagiarse por el contacto con orina, materia fecal o vómito de animales infectados.
Uno de los datos más preocupantes es que los perros infectados pueden transmitir el virus incluso antes de mostrar síntomas evidentes. Por eso, ante cualquier sospecha, es fundamental aislar al animal y consultar de inmediato al veterinario.
Señales de alerta que no debés ignorar
Los síntomas varían según la edad y la salud del perro. Los más comunes incluyen fiebre, secreción ocular o nasal, tos, decaimiento, vómitos, diarrea y pérdida de apetito.
En casos más severos, el virus puede atacar el sistema nervioso y provocar convulsiones, parálisis, descoordinación o tics musculares.
Ante cualquiera de estos signos, la consulta temprana es clave. El tratamiento inicial es paliativo, orientado a controlar los síntomas y prevenir infecciones secundarias.
Desde el Estado Municipal destacan que la tenencia responsable y la prevención son esenciales para proteger a los animales y a toda la comunidad. Mantener la vacunación al día, realizar controles periódicos y evitar el contacto entre perros enfermos y sanos son medidas que salvan vidas.