Alerta en Salta por El Niño: advierten que el agua puede jugar en contra de la producción
Se reunieron en Salta para analizar qué puede pasar con la producción cuando El Niño golpee con fuerza, pero lejos de tranquilizar a nadie advirtieron que el problema puede llegar por donde menos se espera. ¿Está la provincia preparada?
Funcionarios del Parlamento Federal del Clima se reunieron en Salta y advirtieron que El Niño puede golpear a la producción de formas opuestas: sequías en algunas zonas, lluvias y crecidas en otras. La clave, dicen, es prepararse antes de que el fenómeno se sienta con fuerza.
El impacto no será parejo en el territorio. Así lo plantearon María del Pilar Pinto, secretaria parlamentaria del organismo y especialista en Derecho Ambiental, y Gastón Galíndez, vicepresidente de la Cámara de Diputados provincial, durante la visita de representantes del Parlamento Federal del Clima a Salta.
Según explicó Galíndez, algunas regiones pueden atravesar períodos de sequía, mientras que otras pueden recibir precipitaciones abundantes. En ese segundo escenario, las lluvias pueden producir crecidas de ríos, erosión de los suelos y acumulación de agua en las áreas destinadas a actividades productivas.
Sequía en el Noroeste, lluvias intensas en el Litoral
El legislador señaló que la sequía podría afectar al Noroeste, mientras que las precipitaciones intensas se harían sentir en la Mesopotamia y el Litoral. "Este fenómeno está creciendo cada vez más y se refleja en los informes científicos", sostuvo Galíndez.
La disponibilidad de agua es un factor central para la producción, pero el problema no aparece solo cuando escasea. Galíndez advirtió que el exceso también puede resultar negativo: las lluvias abundantes pueden provocar el desborde de ríos y la pérdida de suelo por el arrastre del agua, además de la acumulación en las áreas productivas.
En el extremo opuesto, los períodos de sequía reducen la disponibilidad del recurso y plantean otro tipo de dificultades. Así, El Niño puede colocar a distintas regiones frente a problemas opuestos que exigen respuestas diferentes.
No hay una receta única
Por eso, los representantes remarcaron que no existe una única estrategia aplicable a todo el país. Cada provincia necesita determinar cuáles podrían ser los efectos dentro de su territorio y reconocer qué zonas, poblaciones y actividades presentan mayor exposición.
Pinto sostuvo que los legisladores y representantes provinciales deben interiorizarse sobre el fenómeno y analizar sus posibles consecuencias en cada jurisdicción. "Hay que interiorizarse, hay que trabajar sobre esto para evitar las mayores consecuencias posibles", afirmó la especialista.
Para Pinto, la coordinación entre el Gobierno nacional y las provincias resulta fundamental para anticipar los riesgos y responder de manera más efectiva.
Preparar a los más vulnerables
Galíndez señaló que la prevención requiere localizar las áreas de mayor riesgo y medir los niveles de vulnerabilidad. También consideró necesario preparar a la población y contar con equipos de emergencia en condiciones de actuar frente a eventuales catástrofes.
Sostuvo que los fenómenos climáticos afectan al conjunto de la sociedad, aunque sus consecuencias pueden ser más graves entre las poblaciones con menos recursos y aquellas asentadas en zonas críticas. "Minimizar los riesgos significa preparar a la población más vulnerable", expresó.
Pinto, por su parte, valoró la reactivación del Parlamento Federal del Clima, cuya primera sesión se realizó en 2017 y que retomó sus reuniones el año pasado.