Alerta en San Juan: el juguete viral que podría estar envenenando a tus hijos
Un juguete viral que se vende en San Juan podría contener benceno, una sustancia tóxica. ¿Qué medidas tomaron las autoridades? Enterate acá.
Faltan días para el Día del Niño y una advertencia sacude a los padres sanjuaninos: un juguete de moda, el 'Squeezy Dumpling', podría contener una sustancia tóxica peligrosa para la salud. Las autoridades ya iniciaron acciones para retirarlo del mercado.
La Cámara de Comerciantes Unidos de San Juan lanzó un alerta a la población después de que organismos de control detectaran en este producto concentraciones elevadas de benceno, un compuesto químico nocivo que puede causar daños a la salud incluso sin ser ingerido.
El benceno puede entrar al cuerpo por inhalación o por contacto con la piel, lo que aumenta la preocupación en el caso de los niños, que suelen manipular estos objetos constantemente. El 'Squeezy Dumpling', también conocido como 'squishy dumpling', se volvió viral en redes y se vende tanto en tiendas físicas como en plataformas digitales.
¿Qué recomiendan los comerciantes?
Ante este panorama, desde el sector comercial instan a los padres a comprar únicamente en jugueterías habilitadas y a desconfiar de productos de dudosa procedencia. También remarcan la importancia de verificar que cada artículo tenga etiquetado oficial, código de barras o QR, lo que asegura que cumple con las normas de seguridad vigentes.
Denuncia nacional y operativo para sacarlo de circulación
La situación escaló a nivel nacional cuando la Subsecretaría de Defensa del Consumidor y Lealtad Comercial recibió una denuncia formal impulsada por la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, en el marco del Decreto N.º 274/2019.
Según la denuncia, el 'Squeezy Dumpling' no solo tiene niveles de benceno por encima de lo permitido, sino que también incumple otras normas: carece del Marcado de Conformidad, no identifica al importador y no tiene advertencias de seguridad en español.
Las autoridades nacionales ya dieron aviso a todas las provincias para intensificar los controles y trabajar en el retiro del producto del mercado. El objetivo es claro: impedir que un juguete aparentemente inofensivo se convierta en una amenaza real para los más chicos.