Alerta en San Juan: el primer caso de mpox y el detalle que tranquiliza a todos
El primer caso de mpox en San Juan activó todos los protocolos. ¿Cómo lograron detectarlo en 24 horas y qué pasó con sus contactos? Los detalles que nadie contó.
El primer caso de mpox en San Juan durante 2026 mantuvo en vilo a la provincia, pero las autoridades sanitarias revelaron un dato clave que trae alivio: no se generó una cadena de contagios. ¿Cómo se logró contener el riesgo en tiempo récord?
El paciente es un adulto con antecedente de viaje al exterior, por lo que el caso fue clasificado como importado y no autóctono. La confirmación llegó mediante una prueba PCR realizada en el laboratorio de Virología del Hospital Rawson, cuyo resultado estuvo disponible en aproximadamente 24 horas.
¿Quién es el paciente y cómo se detectó?
Un profesional de la salud detectó lesiones compatibles con la enfermedad y realizó la notificación correspondiente, activando de inmediato el protocolo sanitario. Así lo explicó la jefa de la División Epidemiología del Ministerio de Salud de San Juan, Liliana Bertoni, quien destacó la celeridad del diagnóstico.
Por razones de confidencialidad, no se informó el sexo del paciente ni detalles específicos de su itinerario. Sin embargo, se confirmó que había viajado al exterior, con destinos como Alemania y Francia, países donde actualmente circula el virus. Bertoni aclaró que Argentina no presenta circulación endémica de la enfermedad.
Contactos estrechos: ¿hubo riesgo de transmisión?
Tras confirmarse el caso, Epidemiología se abocó a reconstruir las posibles vías de contagio. La transmisión de mpox se produce principalmente por contacto físico estrecho con las lesiones, aunque también puede ocurrir por contacto respiratorio cercano o con objetos contaminados.
Las autoridades remarcaron que tocar un objeto no implica necesariamente un riesgo alto; la mayor exposición se da al compartir toallas, sábanas u otros elementos personales en contacto directo con las lesiones.
Los contactos identificados no requirieron aislamiento porque permanecían sanos. Se les informó sobre los síntomas a vigilar y se realizó un seguimiento durante el período establecido. La mayoría ya superó los 21 días de vigilancia sin presentar síntomas, y solo uno permanecía bajo control, en buen estado de salud.
Desde Epidemiología consideraron que el resultado fue favorable: no se estableció una cadena de transmisión a partir del caso registrado.
El paciente ya se recuperó
La persona afectada fue atendida de manera ambulatoria y no necesitó internación. Su evolución fue favorable y ya superó el cuadro clínico sin complicaciones, encontrándose fuera de peligro.
El tratamiento para la mayoría de los pacientes se centra en medidas de sostén y seguimiento médico, con atención a posibles complicaciones. La transmisibilidad del virus comienza uno o dos días antes de la aparición de las lesiones y se extiende hasta que se desprende la última costra, por lo que la identificación temprana de contactos es fundamental.
Recomendaciones para viajeros
Ante la circulación del virus en el exterior, Epidemiología recomendó extremar precauciones: evitar contacto piel con piel con personas que presenten lesiones compatibles y no compartir toallas, sábanas u otros objetos personales sin higienizar. También instaron a realizar una consulta médica temprana ante síntomas tras un viaje.
La mpox tiene un período de incubación de 6 a 13 días, aunque puede extenderse de 5 a 21. Si bien la mayoría evoluciona favorablemente, los grupos de riesgo incluyen niños pequeños, adultos mayores, inmunocomprometidos y embarazadas.
Este caso pone en relieve la importancia de la vigilancia epidemiológica frente a enfermedades que llegan a través de viajes internacionales. La detección en 24 horas y el seguimiento de contactos permitieron cortar el riesgo de transmisión y evitar, por ahora, una cadena de contagios.