Alerta en Santa Elena: la creciente del Paraná podría superar a la histórica inundación de 1983
El comité de emergencia ya está en funcionamiento y los datos oficiales anticipan un escenario crítico. ¿Qué pasará con el agua potable y las defensas costeras? Los detalles que preocupan a los vecinos.
El fenómeno de El Niño enciende las alarmas en Santa Elena. El municipio ya conformó un comité de emergencia y se prepara para una creciente del río Paraná que, según los datos que manejan, podría superar a la histórica inundación de 1983. La localidad entrerriana se moviliza para proteger su infraestructura y a las familias que viven en zonas bajas.
Martín Bonazzola, secretario de Obras y Servicios Públicos, confirmó a Elonce que se está trabajando con todas las instituciones y que el intendente encabeza el comité de emergencia. "Tenemos mucha infraestructura que puede ser afectada obviamente por esta creciente del río principalmente", advirtió.
¿Qué tan grande será la creciente?
Si bien en los últimos días el río mostró un leve descenso, las proyecciones no son alentadoras. "De los datos que tenemos, entendemos que la creciente va a ser superior a la del año 83", afirmó Bonazzola, y explicó que eso genera una preocupación especial.
La inundación de 1983 quedó grabada en la memoria de los entrerrianos. Bonazzola, que era niño en ese entonces, recordó que las fotografías y registros de esa época sirven como parámetro para dimensionar un posible escenario similar.
El agua potable, en el centro de la escena
Una de las mayores preocupaciones es la planta de tratamiento de agua. La sala de bombas, ubicada junto al río, podría quedar bajo agua si la creciente alcanza los niveles previstos. "Si la creciente es superior a la del año 83, entendemos que va a llegar a la sala de bombas y la puede llegar a superar", manifestó el funcionario.
El objetivo es claro: garantizar la producción de agua potable para la población. "Estamos trabajando en que no nos afecte la producción de agua", aseguró.
Las defensas costeras, al límite
Santa Elena cuenta con una costanera que no existía en 1983 y que hoy funciona como estructura de contención. Sin embargo, Bonazzola reconoció que algunas defensas ya fueron superadas en crecientes anteriores y podrían volver a quedar bajo agua.
"Se van a ver afectadas, pero lamentablemente no podemos ir contra la naturaleza", sostuvo, y adelantó que el municipio trabajará para minimizar daños y reparar lo que sea necesario una vez que el río baje.
Arroyos y lluvias: el otro frente de batalla
A diferencia de otras localidades, Santa Elena no tiene familias asentadas directamente sobre la ribera del Paraná. Pero las lluvias persistentes podrían generar problemas en los arroyos internos y en sectores bajos de la planta urbana.
"Hay gente que ha hecho su vivienda" en esos sectores, indicó Bonazzola, y reconoció: "Eso sí nos preocupa, que puedan ser afectados, y para los cuales sí nos estamos preparando para asistirlos".
El municipio ya tiene lugares previstos para posibles evacuaciones y trabaja en la coordinación con Desarrollo Social, Bomberos, Policía y otras instituciones. Esta semana se realizará una reunión para ampliar la organización.
"Estamos atentos. Ya está formado un comité de emergencias y estamos trabajando, a la espera de que no sea tan grave como lo que se prevé", concluyó Bonazzola.