Alerta en Santiago: Un experto revela la amenaza oculta que podría secar el río Dulce
Un investigador santiagueño dio la voz de alarma en el Congreso. ¿Qué proyecto legislativo amenaza con dejar sin agua a más de la mitad de la provincia? Los detalles de una advertencia que no puedes ignorar.
Un investigador santiagueño lanzó una advertencia crucial tras exponer en el Congreso sobre un proyecto que pone en riesgo el agua de toda la provincia. Raúl Esteban Ithuralde, docente de la UNSE, detalló cómo una modificación a la Ley de Glaciares podría desencadenar una crisis ambiental y económica sin precedentes en Santiago del Estero, donde más de la mitad de la población depende de una sola fuente hídrica.
Ithuralde participó en una audiencia pública en la Cámara de Diputados de la Nación, convocada para debatir cambios en la Ley de Glaciares. El experto, que integra el Instituto de Estudios para el Desarrollo Social (Indes), calificó el contexto como “preocupante” y cuestionó el proceso de discusión.
Durante su exposición, defendió la protección de las regiones glaciares y periglaciares. Aunque estas zonas representan menos del 1,5% de la superficie cordillerana, el investigador fue contundente: son críticas porque allí nacen los ríos que abastecen a gran parte del país.
¿Por qué Santiago del Estero está en la mira?
El impacto directo para la provincia fue el eje central de su advertencia. Ithuralde explicó que más del 55% de los santiagueños vive cerca del río Dulce y depende exclusivamente de ese recurso. “En una provincia con escasas lluvias durante gran parte del año, no hay otra fuente de agua disponible”, afirmó.
El mecanismo del peligro es claro: las zonas periglaciares en Catamarca, Tucumán y Salta alimentan la cuenca Salí-Dulce. Esta cuenca forma el embalse de Río Hondo y luego atraviesa el territorio provincial. Cualquier contaminación en la parte alta de la cuenca, según el experto, se traslada aguas abajo afectando a miles de personas y a las actividades productivas.
Consecuencias económicas devastadoras
La amenaza no es solo ambiental. Ithuralde puso números a la potencial catástrofe económica. Santiago del Estero tiene más de 290.000 hectáreas bajo riego. La producción hortícola, ganadera, agroindustrial y el turismo en lugares como Termas de Río Hondo dependen directamente de la calidad y la cantidad de agua del Dulce.
Respecto a la minería, el investigador aclaró un punto crucial: la ley actual no prohíbe la actividad en general, sino que restringe operaciones en áreas sensibles. El problema, según su análisis, es permitir actividades en las nacientes de los ríos. “En explotaciones a cielo abierto se liberan partículas que pueden contaminar las cuencas, y cualquier incidente puede tener efectos a lo largo de cientos de kilómetros”, explicó.
Un debate con sabor a farsa
Sobre el desarrollo de la audiencia en Diputados, Ithuralde reveló que la mayoría de las exposiciones se manifestaron en contra de modificar la ley. Sin embargo, criticó la actitud de algunos legisladores, denunciando “falta de disposición a escuchar argumentos técnicos e incluso situaciones de falta de respeto hacia los expositores”.
Finalmente, el experto de la UNSE mostró escepticismo sobre el verdadero impacto de estas consultas. Concluyó que no parece haber voluntad de incorporar la participación ciudadana, pese a la masiva convocatoria para debatir un recurso vital como el agua.