Alerta en Tucumán: Detectan el primer caso de una enfermedad que provoca un dolor “como fracturas”
Un dolor que se siente “como tener fracturas” alerta a los tucumanos. Las autoridades sanitarias confirmaron el primer caso de una enfermedad viral en Yerba Buena y ya hay otros dos bajo estudio. ¿Sabés cómo diferenciarla del dengue y qué hacer ante los síntomas?
La provincia de Tucumán registró su primer caso confirmado de chikungunya, una enfermedad viral transmitida por el mismo mosquito del dengue. El paciente reside en Yerba Buena y las autoridades sanitarias ya desplegaron un operativo de control en la zona. El ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz, brindó detalles sobre este hallazgo que se da en un contexto regional complejo, con alta circulación del virus en países limítrofes.
¿Qué medidas tomaron las autoridades?
Tras la confirmación del caso en Yerba Buena, los equipos técnicos de la Dirección de Salud Ambiental y Epidemiología realizaron de inmediato un control de foco. Este operativo incluyó un recorrido casa por casa en las inmediaciones del domicilio del paciente. Según detalló el ministro, en esa recorrida “no se detectaron otras personas con fiebre ni síntomas compatibles”.
Actualmente, se encuentran bajo estudio dos casos probables más. Uno también en Yerba Buena y otro en la localidad de Lules. Estos pacientes presentan anticuerpos positivos y una sintomatología que coincide con la enfermedad. Los tres afectados, el confirmado y los dos probables, están fuera de peligro pero bajo una vigilancia sanitaria estricta.
¿En qué se diferencia del dengue?
Medina Ruiz explicó las diferencias clave entre el chikungunya y el dengue. Ambas son transmitidas por el mosquito Aedes aegypti y producen fiebre alta (superior a 38°) y dolor corporal intenso. Sin embargo, tienen particularidades.
El dengue puede provocar una deshidratación severa, un marcado descenso de plaquetas y riesgo de hemorragias, pudiendo comprometer la vida en sus cuadros más graves. El chikungunya, en cambio, se caracteriza por un “dolor articular muy fuerte, característico, que puede sentirse como si la persona tuviera fracturas o rigidez severa en las articulaciones”.
El funcionario enfatizó que ante fiebre mayor a 38° y dolor corporal intenso, especialmente dolor articular marcado, la persona no debe automedicarse y debe consultar inmediatamente en el centro de salud más cercano, además de mantenerse bien hidratada.
El chikungunya también puede causar deshidratación y, en algunos casos, un descenso de plaquetas, aunque no tan pronunciado como el dengue. Además, tiene el potencial de descompensar enfermedades crónicas preexistentes como hipertensión, diabetes o insuficiencia renal.
¿Cómo se descubrió este caso?
El ministro reveló que los pacientes diagnosticados consultaron inicialmente por fiebre, con sospecha de dengue. Al obtener un resultado negativo para esa enfermedad, el Laboratorio de Salud Pública amplió los estudios para otras patologías febriles, logrando así identificar el virus del chikungunya.
La vigilancia epidemiológica en la provincia es permanente y se ha reforzado, especialmente en zonas con antecedentes de circulación viral y en personas con historial de viaje a áreas con brotes activos, como Bolivia y Brasil, donde hay alta circulación, o la vecina Salta, que reportó recientemente 30 casos.
Se intensificaron las acciones de control focal, descacharreo y eliminación de criaderos en los sectores donde se detectaron los casos. “La prevención sigue siendo la herramienta más efectiva”, afirmó Medina Ruiz, solicitando a la comunidad extremar las medidas domiciliarias, eliminar recipientes que acumulen agua y mantener los patios limpios.
Actualmente no existe vacuna contra el chikungunya, ni un tratamiento antiviral específico. Tampoco la vacuna contra el dengue brinda protección frente a esta enfermedad. Puede contraerse al compartir espacios cerrados sin protección adecuada, como colectivos o aviones, en zonas donde existe circulación viral.
En relación al dengue, la provincia ya aplicó cerca de 200.000 dosis gracias a la estrategia de inmunización implementada, y se mantienen 37 semanas sin casos registrados de esa enfermedad.