Alerta en Tucumán: Uno de cada dos niños podría padecer un problema visual que avanza en silencio
La miopía infantil se disparó en Tucumán y un experto local revela la impactante cifra actual. ¿Qué hábitos cotidianos están dañando la vista de tus hijos y qué se puede hacer para detenerlo?
Un especialista tucumano lanzó una advertencia que pone en alerta a las familias: la miopía se duplicó entre los más chicos y los hábitos modernos son los principales responsables. Francisco Pineda, de Óptica Solmar, reveló que hoy 1 de cada 2 niños desarrollará esta condición, una cifra que marca un aumento alarmante respecto a principios de siglo.
La miopía es un defecto visual que dificulta ver claramente los objetos lejanos, mientras que lo cercano se percibe bien. Esto ocurre porque el ojo, por su forma, enfoca las imágenes por delante de la retina en lugar de sobre ella.
¿Por qué está creciendo tanto entre los chicos?
Según explicó Pineda, el cambio radical en los hábitos de vida es la clave. “El ojo se adapta a la visión cercana por el uso constante de pantallas. Eso hace que crezca más de lo normal y, cuando se intenta ver de lejos, aparecen las dificultades”, detalló el gerente de desarrollo y producción.
El fenómeno se potenció de manera exponencial en los últimos años, con un repunte notable tras la pandemia. La combinación del aumento en el uso de dispositivos electrónicos y la notable disminución del tiempo que los niños pasan jugando al aire libre crea el escenario perfecto para que la miopía avance.
Esta patología suele comenzar a manifestarse en la edad escolar, entre los 7 y los 12 años, aunque puede aparecer incluso antes. Lo que muchos padres desconocen es que no se trata solo de usar anteojos.
Un riesgo que va más allá de la vista borrosa
La advertencia de Pineda incluye un dato crucial para el futuro: en la adultez, una miopía no controlada puede derivar en complicaciones oculares mucho más graves. Entre ellas, se encuentran el desprendimiento de retina o la aparición temprana de cataratas.
Frente a este panorama, el especialista tucumano fue claro con las recomendaciones. Insistió en la importancia de realizar controles oftalmológicos completos al menos una vez al año, más allá de que el niño no se queje de problemas para ver.
Además, dio un mensaje esperanzador para frenar este avance. Destacó que hoy existen lentes especiales, con tecnología diseñada específicamente para ayudar a controlar la progresión de la miopía en niños y adolescentes, particularmente en el grupo de entre 6 y 18 años.
Los datos comparativos son elocuentes y grafican la magnitud del cambio. Mientras que en el año 2000 se estimaba que solo 2 de cada 10 niños presentaban miopía, las proyecciones actuales indican que la cifra se ha más que duplicado, llegando a afectar a la mitad de la población infantil.