Alerta jubilatoria: las altas previsionales se desploman un 35% en 2026 y la cifra sigue cayendo
Las nuevas jubilaciones caen un 35% en 2026: ¿qué pasó con las moratorias y el empleo formal? Los datos que nadie esperaba.
El sistema previsional argentino recibe un nuevo golpe: según un informe de IDESA, las nuevas jubilaciones caerán este año hasta un 35% respecto de 2025 y un 45% frente a 2024. El cierre de las moratorias y la pérdida de empleo formal son los principales responsables.
De acuerdo con datos de la Subsecretaría de Seguridad Social, en 2024 se otorgaron 105.000 jubilaciones contributivas (con 30 años de aportes) y 320.000 con moratoria o PUAM. En 2025 esos números bajaron a 113.000 y 248.000, respectivamente. Para 2026 se proyectan 110.000 contributivas y apenas 123.000 con moratoria y PUAM.
“Las jubilaciones de personas con aportes se mantienen más o menos constantes, en el entorno de las 110.000 altas por año, pero las personas que se jubilan sin aportes suficientes se reducen significativamente”, señala el informe.
¿Quiénes son los más afectados?
La caída se concentra en quienes no alcanzan los 30 años de aportes. Tras el vencimiento en marzo de 2025 del plan de compra de aportes de la ley 27.705, solo pueden acceder a la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que exige 65 años y paga el 80% de la jubilación mínima.
El drama del empleo formal
El deterioro previsional se agrava por la caída del empleo formal. Según el SIPA, el empleo asalariado privado cayó 2,1% en los últimos 12 meses, con 128.600 trabajadores menos. Desde diciembre de 2023, la pérdida acumulada llega a 255.600 puestos.
Esa pérdida no se traduce en desempleo abierto, sino en un desplazamiento hacia el trabajo independiente: el monotributo general creció 2,3% (49.500 personas más) y es la única categoría con expansión relevante desde el inicio de la gestión de Javier Milei, con una suba acumulada de 150.200 personas.
De esta forma, cada vez más trabajadores quedan en categorías con menos aportes y peores condiciones para acceder a una jubilación contributiva plena.
“Desde esta perspectiva, un paso muy importante es la ley de modernización laboral. Sin embargo, para recoger sus frutos hay que instrumentarla y completarla en puntos que no fueron abordados. El mayor desafío es no seguir postergando las reformas tributaria y previsional”, advierte el informe de IDESA.
