Alerta máxima en los bancos: la morosidad familiar rompe un récord histórico y alcanza un nivel nunca visto
El Banco Central confirmó lo que muchos temían: la morosidad de las familias argentinas acaba de cruzar un límite histórico. Descubrí qué tipos de créditos están en la peor situación y por qué los bancos miran con preocupación los próximos meses.
Los números oficiales del Banco Central revelan una situación crítica en el bolsillo de los argentinos. La morosidad total de las familias superó por primera vez la barrera de los dos dígitos, marcando un récord absoluto desde que se lleva registro. Los préstamos personales y las tarjetas de crédito son los segmentos más golpeados, con cifras que preocupan a todo el sistema financiero.
Según los últimos datos correspondientes a enero, la irregularidad en los pagos que enfrentan los bancos en todas sus líneas de crédito subió 0,8 puntos en el mes y alcanzó el 6,4% de la cartera total. Este porcentaje representa el máximo histórico desde el inicio de la serie estadística del BCRA en el año 2010.
¿Qué pasa con las familias?
El panorama es especialmente grave para los individuos. La morosidad total en los préstamos a familias escaló hasta el 10,6%, un incremento de 7,9 puntos porcentuales comparado con enero de 2025 y de 1,3 puntos respecto a diciembre pasado. Este salto a las dos cifras es un hito preocupante.
Dentro de este segmento, los préstamos personales muestran la peor situación. La irregularidad llegó al 13,2% en el primer mes del año, lo que implica un aumento de 1,2 puntos en un mes y una suba de 9,7 puntos en los últimos doce meses.
Las tarjetas de crédito no se quedan atrás. Los pagos atrasados en este rubro saltaron 1,7 puntos en enero, ubicándose en el 11% del total financiado. En la comparación interanual, el crecimiento fue de 9 puntos porcentuales.
El impacto en los créditos para la vivienda
Los préstamos prendarios, muchos de ellos destinados a la compra de autos, también registraron un deterioro. La morosidad general en esta línea alcanzó el 6,3%, con un incremento de 2,8 puntos en el último año.
La situación se agrava en los créditos con ajuste por Unidad de Valor Adquisitivo (UVA). En estos casos, la irregularidad trepó al 8,2% en enero, luego de sumar 5,7 puntos a lo largo de los doce meses previos.
Las líneas hipotecarias, que en su mayoría también se ajustan por UVA, mantienen por ahora los ratios más bajos de morosidad, con un 1,3%. Sin embargo, los analistas marcan una señal de alerta: este indicador acumula cuatro meses consecutivos de alza.
¿Y las empresas?
Si bien el sector corporativo no muestra niveles récord en los datos agregados del BCRA, la tendencia es ascendente. La morosidad total en los préstamos a empresas se ubicó en el 2,8% en enero, lo que significa un aumento de 2 puntos porcentuales en el último año.
Los créditos hipotecarios y prendarios a compañías son los que exhiben los mayores niveles de atraso, con el 4,7% y el 4,1% de irregularidad, respectivamente. En el caso de los préstamos prendarios, el incremento interanual fue de 2,9 puntos.
Las líneas de corto plazo, como los adelantos en cuenta corriente y los documentos, presentan números algo más bajos (2,8% y 2,3%), pero también registran subas significativas de 2 y 1,8 puntos en doce meses.
Informes privados pintan un cuadro aún más complejo. Un estudio de la consultora Analytica advirtió que el 12,9% de las firmas tiene al menos una deuda en situación irregular, lo que implica que la morosidad empresarial se triplicó en el último año.
La consultora LCG agregó otro dato inquietante: existe una marcada intranquilidad dentro de los bancos por los problemas de repago de las empresas, especialmente durante los meses de febrero y marzo. Según su análisis, la recesión económica, el deterioro del poder adquisitivo y las dificultades en varios sectores productivos están generando estos crecientes inconvenientes, luego de un período de fuerte expansión crediticia.