Alerta máxima en Tucumán: Las lluvias ya superaron lo que cae en todo un año y la crisis no cede
Tucumán está bajo el agua: las lluvias ya igualaron la lluvia de un año entero y la alerta podría empeorar. ¿Hasta cuándo seguirá esta crisis que tiene en vilo a toda la provincia?
La provincia enfrenta una situación crítica con inundaciones y anegamientos tras lluvias históricas que, en algunas zonas, ya igualaron la precipitación anual. Los especialistas advierten que el panorama seguirá delicado y que el verdadero alivio llegaría recién a mediados de marzo, mientras los equipos de emergencia trabajan a contrarreloj.
Las intensas precipitaciones que azotan a Tucumán no dan tregua y han colocado a gran parte del territorio, especialmente al sur, en un estado de máxima alerta. Localidades enteras reportan inundaciones y calles convertidas en ríos, en un escenario que los meteorólogos califican como excepcional y preocupante.
El observador meteorológico Cristofer Brito entregó datos contundentes: en las últimas 24 horas se registraron acumulados que superaron los 150 milímetros. “Esto se suma a las abundantes precipitaciones que vienen ocurriendo desde mediados de enero”, explicó, revelando una cifra alarmante.
¿Cuándo se espera que pare la lluvia?
Brito fue claro al señalar que, en amplias zonas de la llanura tucumana, ya se alcanzó la cantidad de lluvia que normalmente debe caer en todo un año, la cual oscila entre los 1000 y 1400 milímetros. Este dato grafica la magnitud de un fenómeno que ha saturado los suelos y colapsado los sistemas de drenaje.
El pronóstico para las próximas horas mantiene la tensión. Se espera que las condiciones delicadas persistan al menos hasta el mediodía de este miércoles, con lluvias intensas que continuarán elevando el caudal de los ríos y generando desbordes en áreas bajas. Recién a partir de esa hora las precipitaciones comenzarían a ceder en intensidad, aunque el tiempo se mantendrá inestable.
Sin embargo, cualquier alivio será temporal. El especialista adelantó que este ciclo persistente de lluvias abundantes podría interrumpirse de manera significativa recién entre el 18 y el 19 de marzo. En esa fecha, un marcado frente frío avanzaría sobre la región, desplazando finalmente la masa de aire húmedo que genera las tormentas.
La advertencia oficial que mantiene en vilo a la provincia
Mientras tanto, la situación es monitoreada minuto a minuto. El Servicio Meteorológico Nacional mantiene a Tucumán bajo alerta amarillo por tormentas, pero advirtió que durante la madrugada esta condición podría escalar a alerta naranja. Este nivel implica la posibilidad de fenómenos meteorológicos más intensos y potencialmente peligrosos para la población y las infraestructuras.
Frente a este panorama, las autoridades y los equipos de emergencia redoblaron los operativos en distintas localidades. El objetivo principal es mitigar los riesgos de nuevos anegamientos y controlar los desbordes de los cursos de agua, que ya han causado estragos en varias comunidades. La provincia se prepara para unas semanas críticas, a la espera de que el clima finalmente dé un respiro.