Alerta máxima en una base nuclear: detienen a una pareja iraní en un intento de acceso sospechoso
Una pareja iraní fue detenida al intentar entrar sin autorización a la base británica donde se guardan los submarinos nucleares Trident. ¿Qué buscaban en una de las instalaciones más vigiladas del mundo en plena crisis entre Londres y Teherán?
Una pareja de nacionalidad iraní fue arrestada tras intentar ingresar sin autorización a la principal base de submarinos nucleares del Reino Unido. El incidente, calificado como “sospechoso”, ocurrió en una de las instalaciones militares más sensibles de Occidente y se da en medio de un tenso intercambio diplomático entre Teherán y Londres.
Los hechos ocurrieron el jueves 19 de marzo de 2026, alrededor de las 17:00 horas, en la Base Naval de Su Majestad en Clyde, más conocida como Faslane, en Escocia. Un hombre de 34 años y una mujer de 31 años se acercaron en un vehículo a una de las entradas del complejo, pero carecían de los pases de acceso obligatorios.
¿Qué pasó en el ingreso a la base?
Según confirmó la Policía de Escocia, al impedírseles el acceso, ambos individuos fueron detenidos inmediatamente por “actuar de forma sospechosa en las inmediaciones” del perímetro de seguridad. La base, ubicada a 40 kilómetros al noroeste de Glasgow, es el cuartel general de la Marina Real en Escocia y alberga el corazón de la disuasión nuclear británica.
Un portavoz de la Marina Real fue contundente: “La policía de Escocia ha arrestado a dos personas que intentaron sin éxito entrar en la base naval de Su Majestad en Clyde el jueves 19 de marzo”. La institución se negó a realizar más comentarios, argumentando que “el asunto está sujeto a una investigación en curso”.

Un submarino norteamericano es remolcado en la base de Faslane.
El valor estratégico de Faslane
Faslane no es una base naval cualquiera. En sus instalaciones, custodiadas por la Policía del Ministerio de Defensa y comandos de la Infantería de Marina Real, se encuentran los cuatro submarinos de misiles balísticos de la clase Vanguard, armados con los misiles nucleares Trident. Además, allí operan los siete submarinos de ataque de propulsión nuclear de la clase Astute. En total, la base da empleo a unos 7000 efectivos.
La seguridad del lugar es de nivel máximo, no solo por su arsenal, sino también por antecedentes recientes. Entre enero y abril del año pasado, se registró en Faslane un “incidente de Categoría A”, el nivel más grave en la escala del Ministerio de Defensa británico, definido como aquel con un “potencial real o alto de liberación radiactiva al medio ambiente”. Aunque las autoridades insistieron en que no hubo riesgo para el público, el episodio subraya la sensibilidad de las operaciones que allí se realizan.
El tenso contexto diplomático
Los arrestos se producen en un momento de extrema fricción entre Irán y el Reino Unido. Justo el día del incidente en Faslane, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, mantuvo una dura conversación telefónica con su par británica, Yvette Cooper.
Según publicaciones en persa en la plataforma Telegram, Araghchi advirtió a Cooper que la decisión del Reino Unido de permitir que Estados Unidos utilice bases británicas para acciones contra Irán se considera una “participación en una agresión”. El canciller iraní criticó el “enfoque negativo y parcial de Gran Bretaña” y afirmó que tales acciones “quedarán registradas en la historia de las relaciones entre ambos países”.
Esta postura es una respuesta directa a la autorización del primer ministro Sir Keir Starmer para que Estados Unidos realizara acciones “defensivas” desde la base aérea de Fairford y la isla de Diego García, ambas bajo control británico. Downing Street defendió su posición, aclarando que el Reino Unido “no participa en las acciones iniciales y no se va a involucrar en la guerra”, pero la medida ha generado una grave crisis bilateral.
El episodio de Faslane añade una capa de complejidad operativa a esta crisis diplomática, planteando interrogantes sobre la naturaleza del intento de acceso y sus posibles vínculos con el aumento de las tensiones internacionales.