Alerta naranja en La Plata: el dramático reclamo de un barrio por arroyos convertidos en basurales
Los vecinos de Altos de San Lorenzo viven con el agua al cuello: arroyos colapsados por basura y troncos, reclamos que no se atienden y una tormenta que amenaza con desbordar todo. ¿Qué pasará cuando caiga la lluvia?
La alerta naranja por tormentas para este viernes encendió todas las alarmas en La Plata, pero en Altos de San Lorenzo el peligro no viene solo del cielo. Los vecinos denuncian que los arroyos que cruzan el barrio están literalmente tapados de basura y desechos, una bomba de tiempo ante cualquier crecida.
Los puntos más críticos están en el tramo de la calle 17 y 78 bis, y también en 16 y 79. Allí, los residentes aseguran que hay desde troncos de gran tamaño hasta neumáticos acumulados dentro del cauce, un cóctel perfecto para que el agua no drene y termine invadiendo las casas.
“El arroyo está con mucha basura en 17 y 78 bis, y también en 16 y 79. Hay un tronco grande y neumáticos adentro del cauce. Hace mucho tiempo que padecemos esta situación”, relató una vecina de la zona con visible preocupación.
¿Qué pasa con los reclamos al 147?
La queja no es nueva. Los vecinos aseguran que vienen pidiendo limpieza hace meses a través de la línea municipal 147, pero las respuestas son siempre las mismas: promesas que nunca se cumplen. “Te atienden bonito y te toman los datos, pero el arroyo lo limpian muy por arriba”, denunciaron.
Si bien reconocen que el camión de basura pasa por la zona, aclaran que no lo hace todos los días, y esa falta de frecuencia es justamente lo que permite que se formen microbasurales en los márgenes de los arroyos. El servicio, dicen, no está a la altura de la gravedad del problema.
El temor de las familias ante el temporal
Con la alerta naranja vigente, el miedo crece en cada casa lindera a los cursos de agua. Los vecinos renovaron su pedido de intervención urgente de las cuadrillas de limpieza para despejar el cauce antes de que sea demasiado tarde. Saben que si el agua sube, los anegamientos serán inevitables y las consecuencias, imprevisibles.