Alerta por las apuestas online en adolescentes: capacitaron a más de mil docentes en Misiones
Más de mil docentes misioneros se capacitaron para detectar apuestas online en adolescentes, pero los especialistas advierten que el verdadero problema empieza en casa: los adultos no saben qué hacen los chicos frente a las pantallas. Los datos que reveló una encuesta en Posadas encienden todas las alarmas.
Más de 400 docentes participaron de forma presencial y alrededor de 700 lo hicieron en modo virtual en la jornada “Conectados con el cuidado”, organizada por el IPLyC, la Defensoría del Pueblo de Posadas, el IPEC y el IAAviM. La capacitación tuvo como eje el abordaje integral de los juegos de apuestas en adolescentes dentro del ámbito educativo.
El encargado de encabezar la formación fue el licenciado en Psicología y doctor en Ciencias de la Salud de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), Raúl Gómez, quien investiga desde hace años los consumos problemáticos y, en los últimos tiempos, puso el foco en los consumos sin sustancias. Dentro de ese universo, el emergente más inmediato son las ludopatías derivadas de las apuestas online.
En diálogo con PRIMERA EDICIÓN, Gómez explicó que la capacitación tuvo dos objetivos centrales. El primero, “visualizar y sensibilizar sobre esta problemática emergente de salud mental”. El segundo, “poder trabajar más a fondo algunas cuestiones que hacen a los porqué estamos atravesando esta situación epidemiológica donde un porcentaje importante de jóvenes están jugando apuestas online y un porcentaje de esos jóvenes están desarrollando algún tipo de problema relacionado a las apuestas online”.
Nuevas adicciones, viejos adultos desorientados
El especialista recordó que las apuestas “siempre fueron una actividad potencialmente adictiva”, pero advirtió que hoy se habla de nuevas adicciones vinculadas al uso de la tecnología: “la virtualización de la vida cotidiana, la virtualización de los vínculos, las redes sociales”. Frente a ese escenario, planteó la necesidad de “pensar alternativas y estrategias nuevas porque evidentemente la virtualización de los vínculos y actividades nos da un nuevo escenario donde trabajar”.
Para Gómez, las tareas de crianza, cuidado y educación adquieren otra dimensión cuando entra en juego lo virtual. “Ahí es donde tenemos los problemas. Los adultos, seamos padres, comunicadores o educadores, somos bastante responsables en saber dónde están nuestros hijos y qué están haciendo… ¿pero cuántos de nosotros vimos a un niño absorto frente a una pantalla? ¿Y cuántos de nosotros sabemos qué estaban viendo?”, se preguntó.
El problema, según su análisis, es que los adultos no saben qué hacen los chicos frente a las pantallas. “Nadie dejaría solo a un niño o adolescente en un territorio desconocido, pero los dejamos por horas solos en este territorio que desconocemos absolutamente”, comparó.
En esa línea, pidió “conocer un poco más la tecnología que usan los adolescentes y no inhabilitarnos, no pensarnos como migrantes digitales donde supuestamente los jóvenes nos llevan una ventaja”. Y remarcó: “Un joven puede saber cómo es una aplicación, cómo interrelacionar con una red social, cómo jugar en una aplicación, pero no puede ni sabe reflexionar. Confundimos inteligencia instrumental con inteligencia reflexiva y nos inhabilitamos como adultos para entrar en ese mundo y es ahí donde generamos una orfandad digital”.
Lo real y lo virtual, una frontera que ya no existe
Gómez sostuvo que la capacitación fue pensada para empezar a pensar colectivamente, “porque contra esto no se puede solo, ni en lo individual, ni en lo disciplinar, no pueden solos los educadores, ni las familias, ni el Estado”. Y agregó: “Tenemos que pensar entre todos estrategias colectivas, comunitarias y críticas… porque tenemos que revisar algunas nociones que nos trajeron problemas”.
Para el especialista, es elemental comprender lo entrelazados que están el mundo real y el virtual. “Lo virtual está muy imbricado en lo real y lo que pasa en lo virtual impacta en las formas de ser y estar en el mundo real. Esa división que manejábamos hasta 2019-2020 de lo real y lo virtual hoy ya no existe y si queremos seguir creyendo en esa visión nos traerá problemas”, advirtió.
Los datos que encienden las alarmas
El Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC) realizó en 2024 la Primera Encuesta sobre Apuestas Online en alumnos secundarios de Posadas. Según confirmaron ayer la directora ejecutiva y la directora de Servicios Estadísticos, Silvana Labat y Carolina Ocar, analizan la posibilidad de hacer una segunda encuesta e incluso ampliarla a otras localidades de la provincia.
“Sería interesante poder hacer una actualización y no solo en Posadas sino también extender la encuesta al interior de la provincia porque sabemos lo que pasa en Posadas y tenemos una idea de lo que ocurre en el interior pero -sin datos- andamos a ciegas”, indicó Labat a PRIMERA EDICIÓN.
Ocar, por su parte, señaló que un nuevo estudio permitirá saber el “impacto que tuvo el Mundial de Fútbol, que los medios de comunicación destacaron como el mundial de las apuestas”.
Vale recordar que, en 2024, de los estudiantes secundarios de Posadas que respondieron la encuesta, el 35% había participado en algún momento de sus vidas en un juego de apuesta y un 12% continuaba haciéndolo al momento del relevamiento.
Más recientemente, según contó Labat, “hicimos junto a la Secretaría de Adicciones y el Municipio una encuesta en Puerto Rico en las escuelas primarias y secundarias (en séptimo grado de primaria y primero, segundo y tercer año de la secundaria) sobre consumos problemáticos”. En ese estudio, el tema de las apuestas online en adolescentes surgió como una nueva forma de consumo problemático, al igual que el tiempo de exposición frente a pantallas, que los chicos perciben como de muy bajo riesgo.
“Ahí está el problema: para ellos no es un riesgo alto como sí lo perciben de la cocaína, la marihuana y en mucho menor medida, el alcohol. No solo están más de seis horas frente a pantallas sino que comienzan a edades muy tempranas, a partir de los 10 años”, remarcó Labat.
La funcionaria coincidió con el especialista al asegurar que “los padres sienten que sus hijos están seguros en el dormitorio, sin considerar que ven en las pantallas o redes, la mayoría tiene acceso a un teléfono celular”.