Alerta renal: el enemigo silencioso que afecta a 1 de cada 10 argentinos y su vínculo con el planeta
¿Sabías que un tratamiento médico vital tiene una huella ambiental oculta? La campaña que vincula la salud de tus riñones con el futuro del planeta y revela por qué 1 de cada 10 personas podría estar en riesgo sin saberlo.
La Sociedad Argentina de Nefrología lanza una campaña urgente en el mes de la Salud del Riñón, revelando una conexión crítica que pocos conocen. La enfermedad renal crónica es hoy uno de los principales desafíos sanitarios a nivel nacional y mundial, y su detección tardía es la regla, no la excepción.
Bajo el lema internacional “Salud renal para todos: cuidando a las personas, protegiendo el planeta”, la SAN busca poner el foco en un problema que afecta aproximadamente al 10% de la población. La naturaleza asintomática de la enfermedad en sus primeras etapas hace que miles de personas vivan sin saber que la padecen, hasta que el daño es avanzado.
¿Por qué es una bomba de tiempo silenciosa?
La presidenta de la SAN, Marina Papaginovic Leiva, es clara: “La enfermedad renal crónica es silenciosa pero prevenible. Tenemos herramientas simples para detectarla a tiempo”. El mensaje es un llamado a la acción, subrayando que la prevención y el diagnóstico precoz pueden literalmente salvar vidas, evitando llegar a terapias de reemplazo renal complejas.
Este año, la campaña da un giro innovador al vincular directamente la salud de las personas con la sostenibilidad ambiental. Un aspecto que sorprende a muchos es el impacto ecológico de los tratamientos. Las terapias como la diálisis tienen una elevada huella ambiental, lo que plantea un dilema adicional para el sistema de salud.
El trasplante, más que una solución médica
Frente a este escenario, el trasplante renal emerge no solo como la mejor opción clínica para el paciente, sino también como la estrategia más alineada con un modelo de atención sostenible. Los efectos del cambio climático y otros factores ambientales son, además, determinantes cada vez más reconocidos en la progresión de esta enfermedad crónica.
Papaginovic Leiva enfatiza que este Día Mundial del Riñón convoca a “repensar cómo brindamos tratamientos más sostenibles, equitativos y centrados en el paciente”. Para la SAN, la salud renal debe escalar posiciones hasta convertirse en una prioridad indiscutible en la agenda sanitaria argentina.
Una institución con historia y alcance federal
La Sociedad Argentina de Nefrología no es un actor nuevo. Fundada en 1960, es una de las sociedades médicas más antiguas del país. Su trabajo se extiende a lo largo y ancho del territorio nacional, integrada por especialistas dedicados al cuidado de la salud renal a través de la educación, la investigación y la promoción.
Su estructura es robusta y está diseñada para tener un impacto federal. Actualmente, la SAN está organizada en 12 regionales, cuenta con 20 grupos de trabajo e investigación activos y agrupa a más de 1100 profesionales asociados. Su objetivo declarado es claro: aumentar todas las actividades que mejoren la salud renal en la Argentina.
El compromiso final que promueve la organización es colectivo. Buscan un futuro con acceso equitativo a una salud renal que sea sostenible. Su mensaje cierra con una verdad poderosa: cuidar los riñones es una acción que va más allá del individuo; es cuidar la vida y, al mismo tiempo, reducir el impacto ambiental. Una batalla que, aseguran, se gana con prevención, información y una mirada integral.