Algodonera Avellaneda, al borde de la quiebra: la Justicia abrió el salvataje y ahora busca quién la rescate
¿Quién se anima a poner plata para rescatar a la algodonera de los Vicentin? La Justicia abrió el salvataje y puso condiciones duras para los interesados.
La Justicia de Santa Fe le abrió el paraguas a Algodonera Avellaneda S.A., la firma agroindustrial de la familia Vicentin, al darle luz verde al proceso de salvataje (cramdown) para intentar esquivar la quiebra. La decisión la firmó el juez Fabián Lorenzini, al frente del Juzgado de Primera Instancia Civil y Comercial de Segunda Nominación de Reconquista, que tramita el concurso preventivo de la empresa desde 2024.
El motivo es contundente: la compañía no logró reunir las mayorías de capital que exigían sus acreedores para cerrar un acuerdo preventivo. Sin ese respaldo, el cramdown aparece como la última carta para reestructurar las deudas y mantener la actividad.
El panorama financiero no es alentador. Algodonera Avellaneda arrastra un patrimonio neto manifiestamente negativo, con un nivel de endeudamiento que supera con amplitud el valor total de sus activos. Hoy sostiene una nómina de casi 400 empleados y funciona a un 60% de su capacidad instalada. Para poder pagar los salarios, la planta principal de Reconquista opera bajo la modalidad de trabajo a fasón.
El activo industrial se completa con dos plantas desmotadoras de algodón: una en General Pinedo, en Chaco, y otra en Banderas, en Santiago del Estero.
Un acreedor que pesa demasiado
El Banco Nación Argentina es el principal acreedor de la firma. El pasivo verificado con la entidad asciende a $1.585.782.428,89 y U$S 260.791.600,40, lo que representa el 80% de la deuda total que la textil mantiene sin saldar.
En el expediente, la empresa intentó declarar al Banco Nación como "acreedor hostil" para dejarlo fuera del cómputo de las mayorías, pero el juez Lorenzini rechazó el planteo por improcedente.
A las obligaciones del concurso se suma un pasivo post concursal acumulado entre 2025 y 2026 que, según los registros de la Sindicatura, trepa a $6.818.717.040,87. Esa deuda corriente se generó por la falta de pago de energía eléctrica, compromisos tributarios e impuestos, y cargas de origen laboral.
Quiénes pueden quedarse con la empresa
Con la apertura del salvataje previsto en el artículo 48 de la Ley de Concursos y Quiebras, el juzgado habilitó la inscripción de terceros interesados en ofertar por las cuotas de capital de la sociedad. Podrán anotarse acreedores, competidores, inversores privados o cooperativas de trabajadores ya constituidas o en proceso de formación.
El período para presentar las inscripciones arranca a las 7:30 del martes 29 de septiembre y se extiende hasta las 12:30 del lunes 5 de octubre, sin posibilidad de prórroga. Además, el magistrado le ordenó a la Sindicatura que en un plazo de 72 horas elabore un listado con las condiciones y requisitos excluyentes para los oferentes.
Entre las exigencias indispensables, los interesados deberán acreditar trayectoria previa en el rubro textil, demostrar que poseen canales de comercialización activos en el mercado y certificar un correcto comportamiento tributario durante los últimos cinco años.