Alimentación escolar: la contraofensiva judicial que busca tumbar el nuevo esquema
AGMER, Fundación Cauce y padres apelaron el fallo que mantuvo el nuevo sistema de alimentación escolar y pidieron ampliar sus alcances. ¿Qué buscan cambiar? Los detalles de la presentación que llegó al STJ.
La batalla por la alimentación escolar en Entre Ríos está lejos de terminar. AGMER, Fundación Cauce y un grupo de padres redoblaron la apuesta y apelaron el fallo que dejó intacto el nuevo sistema, al mismo tiempo que pidieron al juez que amplíe el alcance de su propia sentencia.
La presentación, que cayó en los Tribunales después de la resolución del 21 de agosto, busca que el Superior Tribunal de Justicia revise lo actuado. Pero no se quedaron ahí: también solicitaron una aclaratoria para que se definan con más precisión algunos puntos clave sobre los alimentos que llegan a las escuelas.
¿Qué presentaron los demandantes?
Los escritos llevan las firmas de María Aldana Sasia y Rubén Alberto Pagliotto, en representación de los padres; Verónica Fischbach por AGMER y Valeria Enderle por Fundación Cauce. En total, fueron dos presentaciones simultáneas: un recurso de apelación y un pedido de aclaratoria de seis páginas.
En la apelación, los impulsores del amparo sostienen que la sentencia del 21 de agosto les genera un “gravamen irreparable”. Quieren que el máximo tribunal provincial analice los fundamentos de una decisión que, hasta ahora, no frenó la licitación ni el contrato vigente.
¿Qué buscan con la aclaratoria?
El punto más sensible es el de los sellos de advertencia nutricional. Los demandantes quieren que el fallo diga explícitamente que la ausencia de esos sellos no sea condición suficiente para incorporar un producto a los desayunos y meriendas escolares.
Además, piden que se expliciten mayores exigencias vinculadas con la Ley provincial 10.594. La idea es que, aunque no lograron detener el sistema, la resolución imponga criterios más estrictos sobre la calidad de los alimentos.
El sistema centralizado, fuera de discusión
Un dato que llama la atención es que los propios demandantes aclararon que “no se encuentra en discusión la modalidad centralizada o descentralizada de contratación”. O sea, el foco está puesto en lo nutricional, no en cómo se compra y distribuye la comida.
Esto significa que el pedido de aclaratoria no busca voltear el sistema centralizado. Y el fallo, por ahora, tampoco lo hizo: no anuló la licitación, no rescindió el contrato ni ordenó volver al esquema anterior.
La discusión, entonces, sigue abierta. Con la apelación, el expediente subirá al Superior Tribunal de Justicia, mientras el nuevo sistema de alimentación escolar continúa funcionando. La respuesta a la aclaratoria queda pendiente, y con ella, la definición sobre qué alimentos terminan en los platos de los chicos entrerrianos.