Alimentos: ¿por qué los abuelos se volvieron parte del reclamo?
¿Sabías que los abuelos pueden ser demandados por alimentos? Un abogado revela cómo las defensorías los incluyen en los juicios y por qué esto podría ser ilegal.
Los juicios de alimentos contra abuelos ya no son una excepción en los tribunales de La Pampa. El abogado Pablo Rodríguez Salto alertó sobre una práctica que, según dice, se convirtió en moneda corriente.
En diálogo con InfoPico Radio, el letrado explicó que las defensorías oficiales incluyen a los abuelos en los reclamos alimentarios desde el inicio, algo que la ley solo contempla para casos puntuales.
¿Qué dijo el abogado?
«La cuestión del derecho alimentario de los abuelos se ha hecho la norma cuando debería ser la excepción, habiendo padres», advirtió Rodríguez Salto durante la entrevista realizada este viernes en los estudios de la emisora.
Según su relato, cuando una persona inicia un juicio de alimentos contra su expareja, la defensoría no solo cita al progenitor obligado, sino que también pregunta por los abuelos. «Vos llevás un caso de alimentos, te viene tu señora o tu ex, te hace un juicio a vos. La defensoría recibe el caso y dice: ‘¿Quiénes son los padres de fulano?’. Bueno, el juicio va contra los 3 desde el vamos», detalló.
¿Por qué se hace esto?
El letrado calificó esta práctica como «una locura», aunque reconoció que responde a un criterio de economía procesal: si el deudor principal no paga, los abuelos ya están incorporados al expediente. Sin embargo, cuestionó que no se evalúa si el progenitor es solvente antes de extender el reclamo a los ascendientes.
«Vos decís: ‘Loco, yo al mío ya lo crié, ¿por qué voy a ser responsable de que después sea un tiro al aire?’», reflexionó el abogado, aunque admitió que existe un argumento de solidaridad familiar. No obstante, enfatizó que «la ley lo prevé para la excepción, para casos puntuales, no para la norma».
¿Presión sobre los padres?
Rodríguez Salto también advirtió que esta metodología puede usarse como elemento de presión sobre el progenitor obligado, ya que involucrar a sus padres buscaría que estos «le tiren las orejas al nene» para que asuma sus responsabilidades. «La ley no está para eso, no debería ser un elemento de presión», sentenció.