Alivio para deudores: en La Rioja suspenden por seis meses las ejecuciones prendarias
¿Qué pasa con las deudas prendarias en La Rioja? La nueva ley que suspende ejecuciones por 180 días y los detalles que tenés que conocer.
Una nueva ley en La Rioja suspende por 180 días las ejecuciones prendarias, una medida que impulsó el gobernador Ricardo Quintela y que la diputada provincial Lourdes Ortiz convirtió en proyecto. El objetivo es dar aire a las familias endeudadas para que puedan negociar con sus acreedores y no pierdan sus bienes de inmediato.
La iniciativa, que ya es ley, establece una pausa de seis meses en los procesos de ejecución prendaria. Durante ese tiempo, quienes tienen deudas garantizadas con prendas podrán buscar acuerdos con los acreedores, reordenar sus finanzas y evitar quedarse sin los bienes comprometidos.
Qué implica la suspensión y qué no
La diputada Lourdes Ortiz, del bloque Justicialista, fue clara al explicar que esta medida no borra deudas ni cambia las condiciones de los contratos. “Lo que hacemos con esta ley es suspender por 180 días las ejecuciones prendarias. El objetivo es que las personas no se queden desprovistas de los bienes que han sido sujetos de prenda y que puedan construir capacidad de pago”, sostuvo.
En la misma línea, aclaró que la Provincia no tiene facultad para modificar las deudas originales ni los términos acordados entre las partes. La herramienta elegida es simplemente frenar por un tiempo la vía de ejecución para abrir una ventana de negociación. “Esto no es para desendeudamiento, sino para posibilitar un tiempo para que los deudores puedan tener un espacio de negociación y de acuerdo con sus acreedores”, remarcó.
El endeudamiento, en niveles extraordinarios
Ortiz también se refirió al contexto que motivó la ley. Según explicó, muchas familias no se endeudan por lujos, sino para cubrir necesidades básicas. “Hoy el endeudamiento de las familias argentinas supera ampliamente el de la pandemia”, advirtió.
La legisladora señaló que el objetivo es que tanto acreedores como deudores encuentren una salida: “Que el acreedor pueda cobrar y el deudor pueda pagar”. Para eso, la pausa de 180 días busca dar margen para reorganizar la economía y reconstruir capacidad de pago.
Además, puso el foco en el crecimiento del crédito a través de billeteras virtuales y otras plataformas digitales, que muchas veces operan al margen de la regulación. Consideró que estas nuevas modalidades requieren herramientas regulatorias distintas.
La ley es clara en su alcance: no elimina deudas ni modifica contratos. Solo establece una pausa para que quienes atraviesan dificultades puedan negociar y evitar quedarse sin el bien comprometido.