Allanamientos en Caucete: secuestran un arsenal de herramientas, bicicletas y una réplica de revólver
Un allanamiento en Caucete terminó con un impresionante botín: herramientas, bicicletas y una réplica de arma. Pero lo más curioso es que el caso se cruzó con otra investigación por una publicación en redes sociales. ¿Qué delito se les imputa a los detenidos?
Un operativo sorpresa en el Barrio Marayes de Caucete dejó a la luz un verdadero botín: herramientas de construcción, bicicletas y hasta una réplica de arma de fuego. Lo que parecía un simple allanamiento terminó conectando dos investigaciones que se cruzaron en los mismos domicilios.
Los procedimientos, ejecutados por la Brigada de Investigaciones Este, se realizaron en tres viviendas del barrio. El saldo: una importante cantidad de elementos que ahora deberán ser reconocidos por posibles víctimas de robos.
¿Qué secuestraron en los allanamientos?
Entre los objetos incautados hay taladros, percutores, un rotomartillo, máquinas hormigoneras, una amoladora, una soldadora, una cámara de seguridad, equipos de sonido y dos reflectores. También se llevaron cinco bicicletas de distintos rodados y colores.
Pero lo que más llamó la atención fue el hallazgo de una réplica de revólver con su pistolera y dos cartuchos calibre 38. El fiscal Alejandro Mattar, a cargo de la causa, explicó que parte de estos elementos serán sometidos a reconocimiento para determinar si pertenecen a personas que denunciaron robos.
Dos investigaciones que se cruzaron
El hallazgo del arma falsa no fue casualidad. La fiscalía de Mattar venía investigando una publicación en redes sociales donde aparecía un arma de fuego. Y justamente, en uno de los domicilios allanados, encontraron la réplica que podría estar vinculada a esa publicación.
Según detalló el fiscal, una de las personas detenidas habría sido quien publicó la imagen del arma. Se trata de un hombre con antecedentes penales, aunque Mattar aclaró que las armas de fuego que buscaban no fueron encontradas.
¿Qué delitos se investigan?
Por un lado, la publicación en redes sociales podría configurar el delito de apología del crimen, que según el fiscal contempla una pena de uno a tres meses de prisión. Por otro lado, la tenencia de los elementos secuestrados dio lugar a una investigación por encubrimiento.
La Justicia deberá determinar si quien tenía los objetos en su poder sabía o podía saber que eran de origen ilícito. Ahora, la clave será que los damnificados reconozcan sus pertenencias para avanzar en la causa.
El operativo dejó en evidencia cómo una misma acción policial puede destapar diferentes historias. Mientras la investigación por los elementos robados continúa, la causa por la publicación del arma sigue su curso. ¿Qué más aparecerá en las próximas horas?