Allanamientos en Tucumán: secuestran nueve celulares, CPU y fármacos en causa por estafas
¿Qué encontraron en los allanamientos por la causa de estafas? Los detalles que la Justicia intenta esclarecer.
En el marco de una investigación por estafas, cuatro allanamientos realizados este jueves en Tucumán dejaron un saldo de nueve teléfonos celulares, cuatro CPU, documentación y fármacos anabolizantes secuestrados. Los operativos, llevados a cabo por el Departamento Inteligencia Criminal (D-2), buscan avanzar en una causa que acumula denuncias de varias víctimas que entregaron importantes sumas de dinero en pesos y dólares.
Los elementos incautados quedaron a disposición de la Unidad Fiscal de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad N°2, que conduce la investigación. Entre los secuestros se destaca un depósito con múltiples unidades de Esteroides Anabólicos Androgénicos (EAA) sin registro sanitario, hallado en uno de los locales comerciales allanados.
¿Cómo comenzó la causa?
La denuncia inicial provino de varias víctimas que afirmaron haber entregado dinero al propietario de un local de venta de suplementos, quien captaba inversores con la promesa de comprar insumos, equipamiento para gimnasios y realizar importaciones. El acusado exhibía locales, contratos y pagarés para generar confianza.
Según los denunciantes, al principio pagaba los intereses acordados, pero a partir de mediados de 2025 comenzaron los incumplimientos reiterados, con excusas como supuestos bloqueos bancarios, embargos o problemas aduaneros. Además, habría cambiado el nombre de sus establecimientos y proferido expresiones intimidatorias hacia algunas víctimas.
¿Qué elementos se secuestraron?
Los allanamientos, autorizados por la jueza Criss Rosa Luz Correa, se realizaron en tres locales comerciales ubicados en la Capital y en Lules, y en una vivienda. En total, se incautaron nueve teléfonos celulares, documentación de interés para la causa, cuatro CPU y los fármacos anabólicos.
La causa reúne evidencia documental, bancaria y digital, incluyendo el teléfono celular que el propio investigado entregó para peritaje. Con estos resultados, la Justicia busca determinar si se trató de un negocio fallido o de una maniobra engañosa continuada para captar fondos y obstaculizar su recuperación.
Los operativos fueron supervisados por el fiscal Fernando Blanno, el jefe del D2, Comisario General Omar Soria, y el segundo jefe, Comisario Inspector Víctor Lazarte.