Allanamientos por el crimen del jubilado terminaron con un transero detenido y un adolescente acusado de balear a otro menor
Buscaban a los asesinos de un jubilado, pero los allanamientos en Rosario terminaron con un transero detenido y un adolescente acusado de balear a otro menor. ¿Qué más encontraron?
Lo que comenzó como la cacería de los asesinos de Roberto Ferrari (81) terminó con dos detenidos por otros delitos. La policía allanó dos viviendas en el sur de Rosario, pero los prófugos no aparecieron; en su lugar, cayeron un narco con 327 gramos de cocaína y un chico de 16 años buscado por un ataque a balazos.
¿Qué pasó en los allanamientos?
El miércoles por la noche, la Unidad de Violencia Altamente Lesivas (Uval) allanó dos domicilios a pedido del fiscal Franco Miatello, quien investiga el homicidio de Ferrari. El jubilado fue ejecutado a sangre fría el 27 de mayo frente a un supermercado chino en Sanguinetti al 5200, en la zona oeste. Los gatilleros dejaron un mensaje para el recluso Gabriel Lencina: “Dejá de matar gente inocente en la Vía Honda”.
En uno de los allanamientos, en Arequito al 800, barrio San Martín Sur, detuvieron a Carmelo Loza (48). Le incautaron 327 gramos de cocaína de máxima pureza, municiones y elementos de corte y fraccionamiento. El viernes, quedó en prisión preventiva acusado de comercialización de estupefacientes.
El adolescente que balearon a otro menor
En el mismo procedimiento también cayó Lautaro, sobrino de Loza y de 16 años. Según la investigación, el 17 de julio, en Ulises y Platón, un joven de 15 recibió un balazo en la pierna izquierda. Lautaro habría disparado desde una bicicleta playera bordó, identificada por el Sistema Lince y secuestrada en la vivienda. El fiscal de Responsabilidad Penal Juvenil, Ernesto Ducasse, le atribuyó el hecho.
Los que aguantaron a los asesinos
Horas después del crimen, cuatro personas fueron detenidas en Zolá al 3600 por haber “aguantado” a los homicidas antes y después del ataque. Se trata de Daniel Rolando Vega (29), su padre Daniel (61), Sebastián Insaurralde (24) y Nahuel Vega (19). Todos siguen presos imputados por encubrimiento agravado. La Fiscalía asegura que permitieron que los autores se ocultaran, cambiaran de ropa y escaparan en un auto de alquiler, y que ocultaron una campera azul y un buzo canguro con capucha.
¿Dónde están los asesinos?
Los autores materiales del crimen de Ferrari siguen prófugos. La PDI allanó también Edison al 300, en Villa Gobernador Gálvez, pero no dieron con ellos. El caso expone una vez más cómo las bandas narco usan a personas inocentes como “sobres” para enviar mensajes, sin reparar en vidas ajenas al negocio.