Allanaron dos casas en Caleta Olivia y encontraron algo escondido en un baño en desuso
Mientras buscan a un hombre desaparecido desde diciembre, la Prefectura allanó dos casas en Caleta Olivia. En una de ellas, escondidos en un baño en desuso, aparecieron cuatro lingotes de oro. La Justicia ahora intenta determinar de dónde salieron.
La Prefectura Naval Argentina desplegó dos allanamientos en Caleta Olivia que dejaron al descubierto una fortuna en oro puro y abrieron nuevas pistas en una investigación que tiene en vilo a la ciudad santacruceña. Los operativos se enmarcan en la causa que busca dar con el paradero de un hombre desaparecido el 7 de diciembre de 2025.
El primer domicilio inspeccionado fue el escenario del hallazgo más resonante. Allí, los efectivos identificaron a tres personas mayores de edad y, tras una requisa minuciosa, dieron con cuatro lingotes de oro que en total pesaban más de dos kilos y medio. El escondite elegido por los moradores fue el depósito de agua de un inodoro ubicado en un baño en desuso, en un intento por eludir el accionar de la Justicia.
Una fortuna oculta y pruebas clave
El valor estimado de los metales preciosos secuestrados supera los 1.200 millones de pesos. En el mismo inmueble, la fuerza incautó además un automóvil, un equipo DVR, dos teléfonos celulares, 38 vainas y tres sobres con muestras de hisopados realizados sobre una heladera, entre otros elementos probatorios.
Durante la inspección de un segundo domicilio en la zona, los uniformados identificaron a cuatro personas más —dos adultos y dos menores— y secuestraron otros dos celulares.
La investigación que originó todo
Las medidas fueron dispuestas por el Juzgado de Instrucción N° 1 de Caleta Olivia, a cargo del juez Marcos Pérez Soruco, con la asistencia de la secretaría de Kevin Daniel Rearte. Por orden judicial, todo lo incautado quedó a disposición del expediente, mientras que las personas identificadas continúan supeditadas a la causa.
Si bien el secuestro del oro acaparó la atención pública, los investigadores subrayan que el hallazgo es una ramificación de la búsqueda del hombre desaparecido a finales de 2025. Las diligencias tomaron un nuevo impulso formal el 6 de mayo de 2026, cuando la Delegación de Inteligencia Criminal e Investigaciones de la Prefectura asumió el mando de las pesquisas, sumándose a otros procedimientos sigilosos realizados durante agosto y septiembre.
La causa sigue abierta con dos objetivos centrales: esclarecer el paradero de la víctima y determinar el origen exacto de los lingotes.