Allanaron dos domicilios de una mujer que ya tenía una condena y ahora la investigan por extorsión
Los allanamientos en una vivienda de Francia al 2.100 y un local de Güemes al 3400 dejaron secuestros que ahora serán peritados. La mujer ya tenía una condena en junio y quedó notificada, pero sigue en libertad: qué encontraron los investigadores.
Una mujer de 38 años quedó en el centro de una investigación por amenazas y extorsión que tiene como víctimas a un periodista del diario El Litoral y a otras dos personas. Este martes, antes de las 8.30, la Policía de Investigaciones (PDI) allanó su departamento en Francia al 2.100 y su local de estética de manos en Güemes al 3400, en la ciudad de Santa Fe.
Las medidas fueron ordenadas por la fiscal Clelia Trossero, del Ministerio Público de la Acusación (MPA). En los procedimientos se secuestraron cuatro teléfonos celulares, una computadora y una tableta, que serán sometidos a peritajes criminalísticos.
Qué encontraron en los allanamientos
En el edificio de calle Francia, el encargado abrió la puerta a los pesquisas y la mujer los recibió en el departamento sin oponer resistencia. La orden judicial fue leída ante dos testigos y todo el operativo quedó filmado.
Durante la requisa, los agentes se llevaron tres celulares, una computadora, una tableta con la pantalla astillada y la caja vacía de uno de los teléfonos. Después, la investigada fue trasladada para ser notificada de la causa.
En paralelo, otro grupo llegó al local de estética de Güemes al 3400, donde una empleada los dejó pasar sin resistencia. Ahí secuestraron un cuarto teléfono celular.
Cerca de las 11, terminada la identificación dactiloscópica y sin impedimentos legales, la mujer recuperó la libertad.
La denuncia que dio origen a la causa
La investigación arrancó el 26 de junio, cuando un hombre y una mujer denunciaron que recibían mensajes amenazantes desde distintos números. En esos mensajes, además, les exigían dinero.
Al mismo tiempo, un periodista de El Litoral denunció haber recibido mensajes parecidos desde otra línea. Con las denuncias en mano, los investigadores empezaron a cruzar las comunicaciones y los números de origen hasta llegar a las órdenes de allanamiento.
El antecedente que complica a la investigada
La mujer, identificada por sus iniciales M. E. L., ya había sido condenada en junio de este año a dos años de prisión condicional por amenazas y hostigamiento contra un médico traumatólogo con el que había tenido una relación sentimental en 2023. En ese expediente, el profesional llegó a radicar alrededor de 22 denuncias en su contra.
El periodista de El Litoral que ahora aparece entre los denunciantes había publicado la noticia de aquella condena. La hipótesis que se investiga es que, después de esa publicación, las amenazas siguieron y también lo alcanzaron a él.
Cómo llegaron a la vivienda y al comercio
Los pesquisas de la PDI Región I pidieron informes a la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (DAJuDeCO) sobre varias líneas telefónicas y sobre el código IMEI de los aparatos. Así establecieron que un mismo equipo registró actividad asociada a varias líneas, algunas de las cuales coinciden con las usadas para enviar los mensajes a las víctimas.
También detectaron que una línea registrada a nombre de la investigada, de uso habitual, tuvo actividad en ese mismo equipo. Al rastrear fuentes abiertas de internet, vincularon esa línea con la cuenta de un local de estética de manos propiedad de la mujer. Con esos elementos pidieron las órdenes para allanar el departamento y el comercio.
Qué dice la fiscalía
Los resultados de los allanamientos fueron comunicados a la Jefatura de la PDI, que informó de inmediato a la fiscal Trossero. La representante del MPA dispuso que la mujer fuera trasladada, notificada e identificada, y luego dejada en libertad. También ordenó la requisa del local comercial, sin adoptar medidas procesales contra la empleada que estaba allí.
Por ahora, la atribución delictiva contra la investigada quedó encuadrada provisoriamente como amenazas simples y extorsión.