Allanaron una casa en Puerto Deseado y se llevaron un celular: qué investiga la Justicia
Parecía un allanamiento más en Puerto Deseado: entraron por una causa por el artículo 128, revisaron la casa y se fueron. Pero lo que quedó secuestrado adentro del inmueble de la calle Los Antiguos es la pieza que ahora la Justicia quiere desentrañar.
Un operativo de la División de Investigaciones y Narcocriminalidad de Puerto Deseado terminó con el secuestro de un teléfono celular en una vivienda de la calle Los Antiguos. El procedimiento se concretó el 13 de octubre de 2026 y forma parte de una investigación judicial por un presunto delito previsto en el artículo 128 del Código Penal argentino.
La medida fue dispuesta por el Juzgado de Instrucción y Penal Juvenil de la localidad, según la información oficial difundida sobre el procedimiento. El resultado fue positivo y el dispositivo, un Samsung, quedó a disposición de la Justicia.
Las actuaciones siguen en el ámbito judicial y por ahora no hay precisiones sobre el rumbo del expediente.
Qué dice el artículo 128 del Código Penal
La norma contempla distintas conductas vinculadas con representaciones sexuales de personas menores de 18 años. Incluye la producción, publicación, distribución, comercialización y divulgación de imágenes de menores en actividades sexuales explícitas o de sus partes genitales con fines predominantemente sexuales.
También alcanza la tenencia consciente de ese tipo de material, con penas que varían según la conducta investigada:
Producción, distribución y otras acciones del primer párrafo: de tres a seis años de prisión.
Tenencia consciente: de cuatro meses a un año.
Tenencia con fines inequívocos de distribución o comercialización: de seis meses a dos años.
Las escalas aumentan cuando la víctima es menor de 13 años.
El artículo fue sustituido por la Ley nacional 27.436, publicada en el Boletín Oficial el 23 de abril de 2018. El texto vigente puede consultarse en la normativa oficial argentina.
La referencia a ese artículo identifica el marco legal de la investigación, pero por sí sola no permite establecer cuál es la conducta específica que se investiga ni atribuir responsabilidad a una persona.
Cómo sigue la causa
Hasta el momento, la información difundida no precisa si hay personas imputadas, qué contenido se busca analizar en el teléfono ni si se adoptaron otras medidas judiciales. Tampoco trascendieron resultados de peritajes sobre el dispositivo.
El celular quedó a disposición de la Justicia y la causa continúa en trámite. Cualquier conclusión sobre los hechos dependerá del avance de la investigación y de las pruebas que se incorporen al expediente.