El Concejo de Allen se reúne este sábado para insistir con la ordenanza que Román vetó. Para el intendente la consulta ya no tiene fecha posible; para el Concejo, el proceso sigue vivo. La Junta Electoral aparece como la pieza que nadie tiene del todo clara.
El Concejo Deliberante de Allen se reúne este sábado a las 16 en sesión extraordinaria para insistir con la ordenanza 81/26, la norma que el intendente Marcelo Román vetó y que buscaba habilitar el referéndum revocatorio de su mandato. La convocatoria surgió a pedido de tres concejales.
El encuentro estaba previsto para el viernes, pero no prosperó: según el presidente del cuerpo, Fabián Figueroa, algunos integrantes no llegaron a ser notificados a tiempo. Por eso se reprogramó para el sábado.
El argumento del intendente
Román sostuvo ante Diario RÍO NEGRO que tuvo la obligación de vetar la norma porque, a su entender, implica una «clara violación a la Carta Orgánica». Y apuntó contra los ediles: «Estos seis concejales no tienen ni idea de lo que están legislando».
Para el jefe comunal, la consulta popular ya no tiene fecha posible. Se apoya en el artículo 102 de la Carta Orgánica, que fija un plazo de 30 días para concretar el referéndum una vez alcanzado el 20% del padrón. Según su lectura, los libros de firmas se cerraron el 9 de octubre y la fecha límite era el 8 de noviembre.
A eso se suman los tiempos administrativos de promulgación, publicación y entrada en vigencia de la ordenanza. Román calculó que la norma llegaría al Ejecutivo el martes 10 de noviembre, con la fecha de votación ya vencida. «Es una ordenanza muerta, porque de publicarse no se podía cumplimentar: ya quedaba trasmano la fecha», había planteado.
Además, adelantó que seguirá judicializando el conflicto y recordó que presentó una denuncia penal por presunto abuso de autoridad contra seis concejales.
La postura del Concejo
Figueroa tiene otra interpretación. Asegura que el proceso de revocatoria continúa vigente y que la decisión judicial no lo dejó sin efecto. «El referéndum no se ha caído», afirmó.
Explicó que la resolución anterior había suspendido la convocatoria original y que el Concejo tenía un plazo para corregir el procedimiento mediante una ordenanza. Reconoció que la fecha del 8 de noviembre ya no podrá cumplirse, pero señaló que se había fijado «para ajustarse a lo que indica la Carta Orgánica».
Si los concejales logran insistir con la norma, el paso siguiente será aguardar su publicación para poner en marcha la Junta Electoral Municipal. «La Junta Electoral tendrá que decir el tiempo que necesita para hacer el referéndum», indicó Figueroa, y precisó que ese organismo será el encargado de determinar plazos y condiciones.
El origen del pedido
Figueroa también buscó correr el eje del conflicto: cuestionó que se lo presente como una disputa entre concejales e intendente y remarcó que la iniciativa nació de una ciudadana. «La revocatoria fue presentada por Silvina Cantero, que es una ciudadana, acompañada de 4.700 firmas», sostuvo.
En esa línea, defendió la responsabilidad institucional del Concejo de garantizar los pasos que marca la Carta Orgánica una vez alcanzado el porcentaje de adhesiones requerido.
La Justicia había suspendido la primera convocatoria al entender que debía instrumentarse por ordenanza y no por resolución. El fallo no anuló el procedimiento de revocatoria ni fijó una nueva fecha.
Ahora la discusión vuelve al terreno legislativo: mientras Román insiste en que el plazo está vencido, Figueroa sostiene que el proceso sigue y que será la Junta Electoral la que defina cómo avanzar cuando se complete el trámite en el Concejo.