Alquilaron 14 años en La Punta y un llamado de un amigo les cambió la vida
Catorce años de alquiler, una mudanza desde Buenos Aires y un plan que por momentos parecía imposible. El aviso que les devolvió la esperanza no vino del Estado: lo recibieron de un amigo.
Giselle Reinoso y Franco Rizzato pasaron 14 años pagando alquiler. Este sábado, en La Punta, el gobernador Claudio Poggi les entregó las llaves de su casa propia en el marco del programa 'Tenemos Futuro'. La emoción les ganó antes de cruzar la puerta.
“Estoy tan emocionada que, sinceramente, creo que hoy sí voy a llorar. Es un sueño, realmente no podemos creer, estamos en shock todavía”, contó Giselle, todavía con la noticia a medio digerir.
La pareja no es de San Luis: llegaron desde Buenos Aires y se instalaron en la provincia con más preguntas que certezas. Lo que sostuvo el plan fue la familia, que los ayudó a seguir trabajando cuando todo parecía cuesta arriba.
El llamado que lo cambió todo
El dato clave no llegó por carta ni por la web oficial. Fue un amigo el que les avisó que habían salido sorteados. Después vinieron la confirmación y el llamado formal, y con eso empezaron a entender que el anhelo de años dejaba de ser un anhelo.
“Y un día llegó la noticia y ese día todo nuestro mundo cambió, todas nuestras perspectivas y, bueno, estamos felices”, relató Giselle.
Franco todavía lo procesaba en voz alta. “Agradezco a la familia que nos apuntaló, hizo que nosotros sigamos trabajando y sigamos estando acá, confiando y apostando a este futuro”, dijo el flamante propietario.
El hombre reconoció que en algún momento evaluaron volver a su provincia natal. Las circunstancias cambiaron y hoy arrancan otra etapa, con dirección fija.
Más que dejar de pagar un alquiler
Giselle aprovechó el momento para agradecer al Gobernador por atender la situación de quienes todavía alquilan, y resumió lo que significa la entrega para su familia: “La vivienda es el anhelo para toda la familia, algo que es real contra todos los pronósticos”.
Para la pareja, la casa propia no es solo un alivio en el bolsillo. Es una meta que atravesó a varias generaciones de la familia y que ahora van a poder disfrutar con la tranquilidad de saber que el techo es suyo.

