Alquiler y deuda: el cambio silencioso que atrapa a miles de familias argentinas
Un informe revela un cambio radical en cómo los inquilinos sobreviven al mes. ¿Qué estrategia están usando cada vez más familias que las está dejando en una posición más vulnerable que nunca? Los números del AMBA y CABA son alarmantes.
Un informe revela un giro preocupante en la economía de los hogares que alquilan. Para llegar a fin de mes, cada vez más inquilinos abandonan sus ahorros y se endeudan con el sistema bancario, una tendencia que se agudiza en el AMBA y CABA y expone una fragilidad financiera creciente.
Los datos del estudio de Tejido Urbano muestran que, desde 2024, se consolidó un pasaje de una “economía de amortiguación” a una “economía de financiamiento”. Esto significa que los préstamos, especialmente los formales, pasaron a ocupar un lugar central para cubrir gastos básicos como el alquiler, los servicios y la comida.
El uso combinado de ahorros propios y endeudamiento alcanzó su pico máximo en 2024, para luego estabilizarse. Sin embargo, este nuevo escenario trae consigo presiones adicionales: tasas de interés, plazos de pago y cuotas que impactan directamente en el presupuesto mensual de las familias.
¿Qué muestran los números concretos?
Uno de los indicadores más claros es la reducción de hogares que no utilizan ninguna estrategia financiera. En 2022, el 53,5% de los inquilinos no recurría ni a ahorros ni a préstamos. Para 2025, esa cifra cayó al 47%.
El crecimiento más fuerte se observa en los préstamos bancarios. El porcentaje de hogares que recurre al crédito formal pasó del 10,6% en 2022 al 18,1% en 2025. “Esto muestra una mayor dependencia del sistema financiero para sostener el consumo o afrontar pagos fijos”, señaló el informe.
En contraste, los préstamos familiares o informales se mantuvieron más estables, con una leve baja entre 2022 y 2024 y una recuperación en 2025.
El informe marca con precisión: “El porcentaje de hogares que utiliza al menos un tipo de préstamo aumenta del 29,2% en 2022 al 37,4% en 2025. Si se suman también quienes usan ahorros, la proporción de inquilinos que recurre a alguna estrategia financiera crece del 46,2% al 57,6% en el mismo período”.
La presión extrema en el AMBA y CABA
La situación es aún más crítica en las zonas de mayor costo de vida. En el Área Metropolitana de Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires, el uso de estrategias financieras se intensifica notablemente.
Hacia 2025, el 37,9% de los hogares inquilinos del AMBA y el 34% de los de CABA utilizan algún tipo de préstamo. Si se considera el conjunto de estrategias, que incluyen ahorros y deuda, los números se disparan: el 63,2% de los hogares del AMBA y el 69,7% de los de CABA recurren a algún mecanismo para sostener su economía.
El crédito bancario también crece con fuerza en estas jurisdicciones. En el AMBA pasa del 9,3% en 2022 al 18,7% en 2025. En CABA, después de una baja inicial, sube hasta el 17,9%.
Este proceso está directamente vinculado a la situación estructural de los inquilinos, que en su mayoría dependen de ingresos laborales inestables, de baja calidad o insuficientes frente al aumento constante del alquiler y del costo de vida general.
Aunque los datos muestran cierta estabilización reciente, el peso de las cuotas y los intereses bancarios deja a miles de familias en una posición de vulnerabilidad financiera mucho mayor que la de años anteriores, atrapadas en un ciclo donde la deuda se vuelve parte de la rutina para pagar el techo.