Aluminé: la chacra que abrió sus puertas y ya tiene habilitación oficial
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Aluminé: la chacra que abrió sus puertas y ya tiene habilitación oficial

¿Qué encontraron los visitantes en la chacra de Aluminé que acaba de recibir la habilitación oficial? La propuesta que armó una bióloga junto a su familia y que ya abre sus puertas con reserva previa.

En una chacra de Aluminé, a pocos minutos del ritmo de la ciudad, Virginia Duboscq y su familia convirtieron el lugar donde crecieron en un emprendimiento de turismo rural y bienestar que acaba de obtener la habilitación del ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales. Se llama Equa y propone una forma distinta de acercarse al entorno, con los animales, las flores y los espacios verdes como protagonistas.

La propuesta no nació de un día para el otro. Es el resultado de años de trabajo, de una familia vinculada desde hace mucho con esa tierra y de un proyecto que se fue armando entre todos.

Una bióloga al frente del proyecto

Virginia es bióloga de formación y encabeza Equa junto a sus padres, Diana Carra y Darío Duboscq. Con ellos transformó el espacio en una propuesta turística que combina naturaleza, animales y actividades recreativas. También participan su pareja, Maxi Mezzalira, y sus hermanos, Valeria y Ramiro, que colaboran en distintas tareas para que el emprendimiento siga creciendo.

La historia de la chacra es anterior a la identidad turística. Los padres de Virginia tienen el campo desde hace unos 25 años y los caballos siempre fueron parte de la vida familiar. Una década atrás, ella empezó a cultivar tulipanes y peonías, y así sumó color y nuevas experiencias al paisaje.

Después de vivir varios años fuera de Aluminé, Virginia regresó durante la pandemia. Su formación en biología, el vínculo con los animales y las ganas de desarrollar experiencias de bienestar se fueron juntando hasta dar forma a lo que hoy es Equa.

"Hace casi cuatro años empecé a desarrollar biodescodificación con caballos y a partir de la necesidad de contar con un espacio para recibir a las personas, comenzamos a refaccionar la casita y poner en valor el lugar. Luego empezamos a reacondicionar todo el espacio para turismo y mi mamá, que es artesana, también sumó sus creaciones. Así, entre todos, fuimos dando forma a lo que hoy es Equa", contó Virginia.

Siete postas para recorrer la vida de campo

La visita a Equa se organiza a través de un recorrido de siete postas. En cada una, el visitante descubre una parte de la vida rural y del trabajo cotidiano de la familia.

El paseo incluye el acercamiento a las ovejas y las aves de corral, el invernadero, los cultivos de tulipanes y peonías, el sector de compostaje, el biofiltro y los espacios destinados a los caballos. A eso se suman experiencias de vínculo con los equinos, siempre desde el respeto, la observación y la conexión, sin montar. También hay actividades creativas para hacer con las manos.

"Buscamos que cada persona se lleve algo más que una visita: una experiencia de bienestar, aprendizaje y conexión con la naturaleza. Queremos que puedan acercarse a los animales de manera respetuosa, conocer cómo se comunican y disfrutar de un momento diferente, lejos de la rutina de todos los días", explicó la bióloga.

Hay detalles que hacen a la identidad del lugar. Las meriendas caseras que prepara Diana son uno de los momentos más disfrutados por quienes llegan a la chacra. Según Virginia, muchos visitantes destacan la tranquilidad del lugar y la posibilidad de relajarse sin apuro.

Un proyecto que se sostiene entre todos

Equa es, antes que nada, una construcción familiar. Virginia reconoce que emprender implica asumir riesgos, sostener el esfuerzo de cada día y dedicarle muchas horas al trabajo. Pero también encuentra en ese camino una motivación especial: desarrollar una actividad junto a sus seres queridos y compartir con otras personas un espacio que forma parte de su propia historia.

Todos los días trabajan Virginia, su mamá y su papá. Maxi acompaña sobre todo en el diseño de las experiencias y en las ventas, mientras que sus hermanos, cuñados y sobrinos se suman cuando hay que hacer tareas de mantenimiento y mejoras. "Cada uno aporta algo y, de alguna manera, todos somos parte de Equa", expresó.

La habilitación reciente en Turismo Rural especializado en Agroturismo con servicio de actividades de granja, otorgada por la cartera provincial, marca un paso importante en el proceso de formalización y consolidación de la actividad.

Para Virginia, contar con reglas claras, información y acompañamiento institucional permite organizar el crecimiento, planificar inversiones y desarrollar el emprendimiento con mayor seguridad. En ese sentido, remarcó la importancia de la infraestructura para el turismo de la región: la mejora de los caminos, los servicios y la conectividad son claves para facilitar el acceso de los visitantes y ampliar las posibilidades de los proyectos locales.

Aluminé, para disfrutar sin apuro

El crecimiento de Equa también se explica por un cambio en los intereses de quienes viajan. Virginia observa que cada vez más personas buscan propuestas para conocer los destinos desde otras perspectivas, más allá de sus paisajes tradicionales.

Las experiencias auténticas, el contacto con la naturaleza y las actividades para compartir en familia representan nuevas oportunidades para pequeños prestadores y proyectos familiares.

"Aluminé es un lugar con paisajes hermosos, naturaleza y una identidad cultural muy especial. Es un destino para descansar, disfrutar en familia y conectar con el entorno. En Equa queremos sumar a esa experiencia un espacio donde puedan conocer el turismo rural, descubrir lo que hacemos en nuestra chacra y disfrutar de los animales y la naturaleza", señaló.

Cuando habla de sus momentos preferidos, Virginia no duda: el atardecer tiene un encanto particular. Los rayos de luz naranja que atraviesan los árboles del parque, sentarse a tomar unos mates y compartir tiempo con los caballos son algunas de las escenas que le recuerdan por qué eligió apostar a este proyecto.

De cara al futuro, el sueño es seguir creciendo, recibir más familias y grupos durante todo el año y lograr que más personas conozcan Equa y su manera de entender el vínculo con los animales y la naturaleza.

La propuesta se suma a la diversidad de experiencias turísticas de Aluminé y muestra cómo una historia familiar, el compromiso con el lugar y las ganas de emprender pueden convertirse en una nueva oportunidad para el desarrollo local.

Las visitas a Equa son con reserva previa. Quienes quieran pasar una jornada en medio de la naturaleza pueden comunicarse por WhatsApp al 2944213170 o por Instagram, en la cuenta equa.aluminé.

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