Alumnos de la Escuela Industrial crearon un repuesto que la industria no fabrica
Los bastones blancos y verdes tienen una pieza clave que se gasta rápido y casi no se consigue suelta en el mercado. Los alumnos de la Escuela Industrial la fabrican ellos mismos en los talleres: cómo lo hacen y qué pasó cuando la presentaron en la Plaza Aberastain.
La Escuela Industrial Domingo Faustino Sarmiento volvió a poner su conocimiento técnico al servicio de la comunidad. Estudiantes de la institución, dependiente de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), fabricaron regatones: las piezas de contacto y orientación que van en el extremo de los bastones blancos y verdes que usan personas ciegas o con disminución visual.
La presentación se hizo en la jornada de concientización por el Día del Bastón Verde, realizada en la Plaza Aberastain. La actividad fue organizada por el municipio de Capital junto a la Asociación Civil Baja Visión San Juan, la Asociación Sanjuanina para Ciegos y la Escuela Braille.
El encuentro incluyó propuestas interactivas y vivenciales abiertas a todo el público, pensadas para mostrar las barreras cotidianas que enfrentan las personas con baja visión cuando se desplazan por la ciudad.
Qué es el Proyecto F.O.R.M.A.
Durante la jornada, la escuela presentó los avances y la transferencia comunitaria del Proyecto F.O.R.M.A. (Fundición y Optimización de Regatones mediante Modelado Asistido). La iniciativa está dirigida por el profesor Marcelo Olmos y codirigida por el profesor José Saball, con el aval de la Comisión de Discapacidad de la UNSJ.
El proyecto nació de una necesidad concreta planteada por la propia comunidad de personas con problemas de visión: los regatones se desgastan rápido y en el mercado no hay repuestos individuales accesibles. Es decir, cuando la pieza se rompe o se gasta, conseguir un reemplazo no es sencillo ni económico.
Cómo se fabrican las piezas
Para resolver ese problema, los estudiantes aplicaron de manera integrada lo que aprenden en los talleres y laboratorios de la escuela. El proceso combinó varias etapas:
- Modelado digital paramétrico (CAD): el diseño se adaptó a requerimientos funcionales y ergonómicos específicos.
- Matricería y fabricación aditiva: se usó tecnología de impresión 3D para desarrollar moldes y prototipos.
- Moldeo tradicional y fundición metalúrgica en aluminio: el trabajo se hizo directamente en los talleres escolares para obtener piezas duraderas, seguras, de alta calidad y de producción 100% local.
Un reconocimiento al compromiso
Como muestra de gratitud, la Asociación Civil Baja Visión San Juan entregó una placa de reconocimiento institucional a la Escuela Industrial. La recibió la directora a cargo de la institución, la profesora Noelia Santandreu.
La distinción destacó el apoyo constante, el compromiso social y la labor técnica de la escuela en favor de la autonomía personal y la inclusión ciudadana.
Desde la institución remarcaron que este tipo de experiencias confirma el rol de la educación técnica pública como puente entre el aprendizaje en aulas y talleres y las demandas reales del entorno social.
El éxito de la iniciativa, señalaron, fue posible gracias al esfuerzo conjunto de toda la comunidad educativa: el entusiasmo y la dedicación de los estudiantes, la guía técnica y pedagógica de los docentes del área de taller y laboratorio, el acompañamiento del Servicio Psicopedagógico y la Asesora Pedagógica, y la articulación permanente de los representantes de la Comisión de Discapacidad de la UNSJ en defensa de los derechos y la accesibilidad para toda la comunidad.