Amenazaron a la UNT por mail: policías en los accesos y una pista que preocupa
La UNT denunció ante la Justicia Federal una amenaza por correo electrónico y la respuesta fue un operativo con policías uniformados y agentes de civil. La investigación sigue abierta y hay una pista que los pesquisas no sueltan.
La Universidad Nacional de Tucumán recibió una amenaza por correo electrónico y activó un operativo preventivo en sus facultades. La denuncia quedó en manos de la Justicia Federal y el caso se manejó con hermetismo para no alarmar a la comunidad universitaria.
El mensaje llegó la semana pasada. El martes, las autoridades de la UNT formalizaron la denuncia ante el fiscal federal Agustín Chit. A partir de esa presentación se dispuso un despliegue que incluyó policías uniformados en los accesos a las unidades académicas y agentes de civil en el interior de los edificios.
Pese al operativo, las clases y el resto de las actividades se desarrollaron sin sobresaltos.
Una fecha que encendió las alarmas
La amenaza aludía a un supuesto ataque para el jueves 24 de septiembre, un dato que llamó la atención de las autoridades porque ese día era feriado en Tucumán. A eso se sumó la aparición de mensajes similares enviados a otras universidades del país y la chance de que el episodio pudiera concretarse el jueves siguiente. Con ese panorama, se optó por avanzar con medidas preventivas.
El miércoles se realizó una reunión clave. De ella participaron el juez federal José Manuel Díaz Vélez; el fiscal Agustín Chit; el ministro de Seguridad, Eugenio Agüero Gamboa; el jefe y subjefe de Policía, Joaquín Girvau y Roque Íñigo; un representante de la Agencia Regional de la Policía Federal y funcionarios de la UNT.
En el encuentro se resolvió reforzar la vigilancia y profundizar la investigación para determinar quién envió el mensaje. También se acordó mantener la situación en reserva para evitar alarma entre estudiantes, docentes y el resto de la comunidad universitaria.
Al día siguiente, la presencia de efectivos de la Policía provincial y de la Policía Federal se hizo notar en distintas facultades. Hubo agentes recorriendo pasillos y otros espacios internos. Según testimonios recogidos en Derecho, Ciencias Económicas y Educación Física, la actividad académica transcurrió sin incidentes.
Qué se sabe del origen del mensaje
Amenazas de características similares fueron recibidas por universidades de Mendoza, La Plata, del Litoral, Salta y Río Cuarto, entre otras instituciones.
En algunos de esos correos apareció la referencia a "984", una numeración que los investigadores vinculan con la red internacional 764, señalada por organismos de seguridad de distintos países por actividades relacionadas con violencia, amenazas y captación de personas vulnerables a través de internet.
Uno de los remitentes usó el seudónimo "Asmodeus 984" y aseguró pertenecer a una organización denominada "984 Mentalyl", presentada en el propio mensaje como un grupo de ideología neonazi y satánica. Hasta el momento, no existe evidencia pública de que una organización con esas características tenga una estructura territorial en Argentina.
Una de las hipótesis que se analiza es que los autores hayan utilizado nombres y símbolos relacionados con esas redes para incrementar el impacto de las amenazas.
En Tucumán se abrió un expediente para intentar identificar al responsable. La investigación contará con la intervención de áreas especializadas y buscará establecer el origen del correo y quién estuvo detrás de su envío. Mientras avanza la causa, las medidas de seguridad en el ámbito universitario continuarán.