Amenazas de muerte a alumnos de 12 años: los mensajes llegaban desde Perú y mencionaban sicarios
¿Qué pasó en la Escuela N° 116 Sargento Cabral? Alumnos de 12 años recibieron amenazas de muerte desde Perú. Los mensajes mencionaban sicarios y llegaban por WhatsApp y Snapchat.
Una ola de amenazas virtuales sacudió a la comunidad educativa de la Escuela N° 116 Sargento Cabral, en el departamento Banda. Madres de estudiantes de 12 años denunciaron que sus hijos recibieron mensajes intimidatorios y amenazas de muerte por parte de desconocidos que se comunicaban a través de aplicaciones y utilizaban números telefónicos de Perú.
Las presentaciones fueron realizadas durante la noche del miércoles en la Comisaría N° 14, luego de que los propios menores alertaran a sus familias. Todas las denuncias quedaron bajo análisis del fiscal Mariano Gómez, quien ya interviene en el caso.
¿Cómo comenzaron las amenazas?
Según fuentes judiciales y policiales, la primera denuncia fue radicada por una mujer del paraje El Barrial, quien relató que tomó conocimiento de la situación durante una reunión de madres, donde varias familias coincidieron en que sus hijos estaban siendo víctimas de extorsiones y amenazas online.
De acuerdo con su testimonio, su hija había iniciado meses atrás conversaciones en WhatsApp y Snapchat con personas que aseguraban residir en Perú. Uno de los contactos se identificaba como “Daniel”, mientras que otro utilizaba el nombre “Snaider López F”.
Mensajes violentos y referencias a armas
Siempre según lo expuesto, tras un período de conversaciones normales, los interlocutores comenzaron repentinamente a enviar mensajes violentos y amenazas directas, incluso con referencias a armas de fuego, dirigidas a alumnos de séptimo grado.
Otra de las denunciantes manifestó haber encontrado en el celular compartido con su hija una conversación archivada con una amenaza explícita de muerte. Además, indicó que la menor, por temor, había eliminado aplicaciones de ubicación.
En tanto, otra madre aseguró que su hijo también recibió mensajes intimidatorios luego de que compañeros le facilitaran los números de los presuntos agresores. Varias familias señalaron que los menores bloquearon los contactos y eliminaron las conversaciones, lo que ahora dificulta la obtención de pruebas digitales.
¿Exigían algo a cambio?
Según trascendió, los mensajes incluían advertencias sobre el envío de “sicarios” para atacar a los estudiantes, aunque sin exigir nada a cambio, lo que incrementó la preocupación de los padres, quienes decidieron acudir a las autoridades escolares y posteriormente a la Justicia.
Ante la gravedad de la situación, el fiscal ordenó la intervención del área de Ciberdelitos, que trabaja en la identificación de los responsables a partir de los números telefónicos aportados en las denuncias.