Amenazas en escuelas: una neuroeducadora advierte que no son simples bromas sino un grito de auxilio adolescente
La neuroeducadora Lorena Bottero advierte que las amenazas en escuelas no son simples bromas sino un grito de auxilio adolescente y llama a los adultos a repensar su rol.
La creciente aparición de mensajes intimidatorios en baños y espacios escolares, que alertan sobre supuestos tiroteos, encendió las alarmas en distintas instituciones del país. La neuroeducadora Lorena Bottero advierte que no son simples bromas sino un grito de auxilio adolescente, y llamó a los adultos a repensar su rol.
Bottero, entrevistada en el programa Qué Siesta de Radio Panorama, sostuvo que estos episodios no deben minimizarse como simples bromas o “chicaneadas”, sino que representan “un síntoma de algo más profundo”.
“Si nos quedamos en el hecho policial o en la sanción, vamos a seguir corriendo detrás del problema”, advirtió. Remarcó que se trata de “una forma de expresión” de jóvenes que buscan ser escuchados en un contexto donde, muchas veces, los adultos están “un poco sordos”.
La especialista, con más de dos décadas de experiencia en el nivel secundario, fue clara: “Esto es un espejo para los adultos”. Según explicó, detrás de estas conductas hay una demanda de atención, acompañamiento y presencia. “Es un grito desesperado que dice: ‘mírennos, acompáñennos’”, afirmó, al tiempo que insistió en que la problemática no nace en la escuela, sino en el entorno familiar y social.
Bottero puso el foco en el uso temprano y sin control de la tecnología. “No estamos regalando un teléfono, estamos entregando una computadora conectada las 24 horas a un mundo que no saben gestionar”, señaló. Para la neuroeducadora, la falta de educación digital y de acompañamiento adulto expone a los adolescentes a riesgos que luego se manifiestan en conductas como las amenazas escolares o situaciones de violencia simbólica.
Además, cuestionó la idea de resolver el problema únicamente con prohibiciones. “Prohibir puede servir en un primer momento, pero no alcanza. Si no enseñamos a usar la tecnología con responsabilidad, el problema se traslada a otros ámbitos”, explicó. Insistió en la necesidad de incorporar de manera urgente la educación digital y emocional tanto en las escuelas como en las familias.
Finalmente, Bottero dejó una advertencia: “Hoy es esto, mañana será otra cosa”. Por eso, llamó a sostener el debate incluso cuando baje la exposición mediática. “Los adolescentes están muy solos frente a un mundo, sobre todo el virtual, que es tan peligroso como el real. La verdadera solución empieza cuando los adultos decidimos involucrarnos de verdad”, concluyó.