Amenazas en una escuela de Sol de Julio: la directora tuvo que recurrir a la policía tras citar a una madre
Una directora de una escuela de Sol de Julio denunció amenazas tras citar a la madre de un alumno por mala conducta. ¿Qué pasó después? Conocé los detalles del tenso episodio y la medida judicial.
La directora de la Escuela Primaria N° 785 “Carmen Agustín Caminos”, de Sol de Julio, departamento Ojo de Agua, denunció un episodio de amenazas en el establecimiento. La situación se desató cuando convocó a la madre de un alumno por problemas de conducta, y la Justicia ya tomó cartas en el asunto.
La denuncia fue presentada el lunes cerca de las 12.30, cuando la directora, identificada como Bustamante, de 56 años, se acercó a las autoridades policiales para relatar lo ocurrido. Según fuentes judiciales, el conflicto se habría originado el viernes 7 de agosto por la mañana.
Ese día, la directora citó a la madre de un niño de 8 años para hablar sobre el mal comportamiento del menor en la institución. Sin embargo, lo que parecía una reunión de rutina terminó en un tenso cruce.
De acuerdo con el relato de la educadora, mientras conversaban en la dirección, la mujer se habría alterado y salió al pasillo, donde comenzó a llamar a sus familiares. Tras unos minutos, la calma volvió y la directora pidió que ingresara nuevamente.
Pero la situación escaló cuando, más tarde, un joven que sería hermano del alumno se presentó en la escuela sin autorización. La denunciante afirmó que el muchacho actuó de manera prepotente y exigió saber qué pasaba con su hermano.
Intervención policial y medidas judiciales
En ese momento, había personal policial en el lugar, que intervino para retirar al joven y evitar que el conflicto pasara a mayores. La denuncia quedó en manos del fiscal Diego Cortés, quien dispuso una prohibición de acercamiento del acusado hacia la directora por un plazo de 90 días.
El caso generó preocupación en la comunidad educativa de Sol de Julio, un pueblo del interior santiagueño. Las autoridades escolares no emitieron declaraciones públicas, pero se espera que la medida judicial brinde tranquilidad a la docente.
Mientras tanto, la investigación continúa para determinar las responsabilidades y posibles sanciones. La escuela, ubicada en el departamento Ojo de Agua, sigue funcionando con normalidad, aunque el episodio dejó un clima de tensión entre los docentes.