Amor tras las rejas: el preso que prefiere quedarse en la cárcel por su novio
¿Qué lleva a un preso a rechazar su libertad? Amor, drogas y una historia que desafía todo. Conocé los detalles que nadie contó.
Augusto Manuel Pacicco (39) sorprendió a todos al pedir que le nieguen la libertad condicional. Su motivo: el amor. Dentro del Servicio Penitenciario de Villa María, encontró una razón para seguir adelante: su pareja, Roy, también detenido por venta de estupefacientes.
Pacicco lleva un año y dos meses detenido y, si todo sigue así, completará su condena en mayo del próximo año. En una entrevista con el noticiero Telenoche de Canal 13, a cargo de la periodista Martina Perdiguero, reveló los motivos de su insólita decisión.
¿Por qué no quiere salir?
El hombre, oriundo de Villa María, reconoció que cayó preso "por narcotráfico" y que "en algunas ocasiones, vendía cocaína". Aunque le ofrecieron la libertad condicional, él mismo pidió "por favor" que le dejen cumplir la pena completa.
"Me quedo al lado de mi pareja, que me ayudó a salir adelante", expresó Pacicco, dejando en claro que el amor es un pilar fundamental en su vida actual.
Su historia arrastra un pasado doloroso: "Yo siempre he trabajado en servicios de emergencia y en PAMI, y desde que pierdo a mi familia, mi mamá, mi papá y mi hermano, se presentó lo de las drogas y ahí caí, empecé a consumir", reveló. Además, confesó que "no he tenido para consumir y, de alguna manera u otra, he tenido que buscar... Si tenía cinco gramos, vendía uno y me tomaba cuatro". Pasó "mucho tiempo en situación de calle" antes de ser detenido.
Un cambio radical
La cárcel, lejos de hundirlo, le dio una nueva oportunidad. "La cárcel me cambió muchísimo. Con la actividad que tengo y la forma que vivo, parece que estuviera en la calle, pero encerrado, en vida normal", confesó Pacicco, quien aseguró sentirse bien con su rutina diaria.
"No me siento apto el 100% para salir", afirmó, y agregó: "Quiero terminar el período, aparte me siento bien". Pero el segundo motivo, quizás el más fuerte, es "quedarme al lado de mi pareja, que fue el protagonista que me ayudó a salir adelante".
"Él me ayudó muchísimo... Hace un año que está adentro. Va a seguir. Ojalá que la Justicia siga justa", expresó, mostrando con orgullo un tatuaje con el nombre de Roy en su antebrazo.
Pacicco también reveló que su familia "nunca aceptó" que sea gay, un dolor que lo acompaña. Y aunque es el único que quiere seguir preso en todo el Servicio Penitenciario, le preocupa el futuro: "No sé dónde voy a vivir, qué voy a hacer el segundo día. Y tengo miedo de recaer si salgo antes de tiempo", manifestó.
La palabra del abogado
Rodrigo Altamira, titular de la Defensoría Pública Oficial N° 1, representa a Pacicco y dialogó con Beto Casella en "Nadie nos para" por Rock & Pop. Altamira reconoció que intentó que su cliente "recapacitara en su decisión", ya que "la cárcel es un lugar realmente feo, inhóspito".
Sin embargo, el abogado destacó el vínculo afectivo que surgió entre Pacicco y Roy: "Cuando entró en el servicio penitenciario, entabló una relación y ahora se consolidó con otra persona que está alojada también en la misma unidad penitenciaria. El vínculo prosperó y hemos hecho los trámites respectivos para formalizarlo en un matrimonio".