"Amores inesperados": el pedido de Carnevale a Bossi que cambió todo en la serie de Disney+
¿Qué le pidió Marcos Carnevale a Martín Bossi para "Amores inesperados"? El director reveló la consigna que cambió por completo el rumbo de la serie de Disney+ y el detalle que atraviesa las seis historias.
Marcos Carnevale estrenó "Amores inesperados" en Disney+ y contó cómo convenció a Martín Bossi de dejar la peluca para construir seis personajes desde adentro. La serie reúne seis historias independientes con el actor como protagonista absoluto, y el director reveló detalles de un proyecto que definió como "un gran experimento".
La producción llegó a la plataforma hace pocas horas y, en diálogo con La Capital, Carnevale explicó que la idea nació en 2022, cuando apareció la posibilidad de trabajar otra vez con Bossi después de "Viudas", la película de 2011 en la que ya lo había dirigido junto a Graciela Borges.
El origen de la apuesta
En aquel film, el director lo había instado a dejar de lado la imitación y el gesto para construir un personaje desde adentro. "Hizo un personaje hermoso con Graciela Borges, que se llamó Justina", recordó. Con esa experiencia como antecedente, le propuso repetir la fórmula pero multiplicada: seis personajes, seis géneros distintos, todos sin máscara ni disfraz.
"No hagamos imitación, no hagamos máscara, no pongamos peluca. No nos disfracemos", le dijo Carnevale, que así buscó para el proyecto un desafío mayor: no solo seis personajes, sino también seis géneros diferentes. La serie incluye comedia romántica, melodrama, drama, comedia delirante y hasta un absurdo total, como el episodio del tenista.
El hilo que atraviesa todas las historias es el encuentro con alguien que dispara un amor inesperado, aunque no siempre en clave romántica. Uno de los relatos, por ejemplo, sigue a un padre y una hija peleados que están muriendo y necesitan un perdón para seguir el camino de la vida. Otro, con Jorgelina Aruzzi, raya el absurdo total y es uno de los favoritos del director.
Bossi, la juguetería y la partitura alemana
Consultado sobre cómo fue dirigir a un actor con semejante capacidad de transformación, Carnevale fue elogioso: "Con Martín tenemos una gran química, nos entendemos maravillosamente bien". Y comparó la experiencia con entrar a una juguetería: "No es acotado, no es un tipo que te dice: 'No, a esto no me animo'. Al contrario, se anima a todo".
Sobre el espacio para la improvisación, el director se definió como "bastante controlador". Bossi lo llama "juez de tenis" porque siempre está detrás de él, enfrentándolo. El trabajo conjunto se da antes del rodaje: el actor va a su casa, recorren el living y después salen a comer con el personaje ya armado para probarlo. Una vez que encuentran la vuelta, Carnevale lo escribe. Durante la filmación, en cambio, "la partitura es alemana": no hay lugar para la improvisación.
Las actrices y la ausencia de pantallas
En cada historia, Bossi está acompañado por figuras como Jorgelina Aruzzi, Eleonora Wexler, Patricia Palmer y Julieta Cardinali. El director contó que primero piensa la historia y después busca a la actriz ideal. "Tengo esa suerte: las llamo y ahí están. Tuve todas las que quise", aseguró. Necesitaba "colores muy distintos" porque las historias también lo son.
Otro punto que llamó la atención es que en ningún relato el encuentro amoroso está mediado por una pantalla: los vínculos se dan cara a cara. Carnevale celebró que se haya detectado ese detalle y reflexionó sobre la virtualidad: "Estamos perdiéndonos un poquito en la virtualidad, que hace que perdamos el contacto humano, mirar a los ojos directamente". Mencionó el caso de quienes creen haber visto a un amigo hace poco cuando en realidad fue por Zoom, y advirtió que eso genera problemas afectivos y sexuales. "Somos animales emocionales, afectuosos, que necesitamos de ese afecto", sostuvo.
Seis películas en tres meses
Sobre lo que le aportó el proyecto, el director lo describió como "un gran experimento": durante tres meses pudo hacer seis películas juntas, sin parar. Destacó que semana a semana Bossi cambiaba totalmente su look y su interior para ser otro personaje, mientras el elenco y la locación también rotaban. "Es como un niño en la juguetería más linda del mundo", graficó.
Respecto del formato de seis historias independientes con un mismo protagonista, afirmó que es ideal cuando se cuenta con un actor tan versátil. Y dejó una puerta abierta: de las quince historias que tenía, eligió seis, y si la serie funciona bien, en una segunda temporada incluiría alguna vinculada a la tecnología, que ya tiene "en el tintero".