Ángel Cappa estalla contra Messi: la dura comparación que usó para criticar su encuentro con Trump
El exentrenador Ángel Cappa no perdonó a Lionel Messi por su visita a Donald Trump. En una dura columna, lo comparó con figuras polémicas y dejó una pregunta clave sobre lo que realmente sucedió en la Casa Blanca. ¿Hasta qué punto un ídolo puede eludir a la política?
El reconocido exentrenador argentino Ángel Cappa no guardó silencio y lanzó una crítica feroz contra Lionel Messi por su reciente visita a la Casa Blanca. En una columna de opinión, el estratega calificó el episodio como “una cachetada en plena estupidez sentimental” para los hinchas, generando un fuerte debate sobre la relación entre el deporte y la política.
Cappa, quien dirigió a clubes como Racing Club, Huracán y River Plate, publicó sus reflexiones en el medio La Vida en Orsai. Su texto no dejó lugar a dudas sobre su postura, cuestionando duramente la decisión del astro argentino de fotografiarse junto al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el empresario Mas Canosa.
¿Quiénes eran los acompañantes de Messi según Cappa?
El exDT fue extremadamente duro al describir a las figuras políticas que recibieron al Inter Miami. No los consideró meros “personajes cualquiera”, sino que los identificó como figuras controvertidas a nivel global.
“No apareció separado de sus compañeros de equipo junto a unos personajes cualquiera: lo hizo junto a dos de los peores criminales de nuestra historia contemporánea”, afirmó Cappa en su columna. Sobre Trump, fue aún más específico y contundente en sus calificativos.
“Acaba de aparecer junto a Mas Canosa, miembro destacado de la mafia internacional, y de Donald Trump, uno de los terroristas mundiales más temidos”, escribió. Amplió su crítica señalando que se trataba de “un tipo que va por el mundo bombardeando países extranjeros, matando gente impunemente y poniendo en peligro a la humanidad entera con la amenaza de una guerra mundial devastadora”.
La incógnita que queda flotando
En medio de sus duras afirmaciones, Cappa dejó planteada una pregunta sobre el nivel de autonomía que tuvo Messi en el evento. Reconoció que hay un aspecto del episodio que quizás nunca se llegue a esclarecer del todo.
“¿Fue obligado? ¿Lo hizo plenamente consciente? No lo sabemos ni lo sabremos. Pero, en todo caso: qué lástima, Messi”, expresó el exentrenador. Esta reflexión introduce un matiz de duda sobre si la participación del futbolista fue voluntaria o respondió a presiones institucionales o contractuales.
El analista también abordó la dinámica histórica entre los políticos y las estrellas del deporte. Explicó que esta búsqueda de cercanía no es un fenómeno nuevo, sino una estrategia recurrente del poder.
“Desde que el fútbol es el deporte de mayor convocatoria del mundo, los políticos buscan el apoyo de los triunfadores. Especialmente de los ídolos. Fotografiándose con ellos piensan que comparten algo de su idolatría y aceptación popular”, analizó Cappa. No obstante, mostró cierta comprensión hacia los atletas en algunos contextos, admitiendo que “hay veces que el deportista no tiene cómo eludir el acercamiento interesado del político”.
Una mirada crítica sobre el sistema y los orígenes
La columna de Cappa culminó con una reflexión sociológica profunda sobre los orígenes de los futbolistas y su relación con el poder económico. Puso el foco en la paradoja que, según él, vive el deporte rey.
“El fútbol se nutre, mayoritariamente, de jugadores pertenecientes a los barrios más humildes, a la clase obrera. Es decir, a los más castigados por las élites del poder”, comenzó explicando. A partir de esta premisa, desarrolló una teoría sobre cómo el sistema absorbe a estas figuras.
“Sin embargo, el sistema tiene los mecanismos adecuados para que, como ya sabemos, las víctimas odien a los verdugos y, al mismo tiempo, quieran imitarlos”, continuó. Su crítica apuntó a un proceso de asimilación donde el éxito económico no se traduce en una genuina aceptación social.
“Por eso, cuando acceden a una situación económica holgada, o muy holgada, piensan que ya forman parte de la clase social dominante y adoptan no solo su forma de vivir, sino también de pensar. Desconocen que nunca son aceptados como nuevos miembros de las clases elitistas. El dinero nunca es el pasaporte para acceder al estatus al que aspiran”, sentenció Cappa, cerrando su texto con una idea que trasciende el hecho puntual y cuestiona las estructuras sociales alrededor del fútbol de élite.