Antes de las Taser: la Policía de Río Negro se arma contra los disturbios
La Policía de Río Negro se prepara para los operativos más complicados: ya hay cuatro ofertas para comprar escudos, cascos y gas pimienta. Pero las Taser siguen en pausa. ¿Qué falta para que lleguen?
Mientras el gobierno provincial espera definiciones sobre la incorporación de pistolas Taser, ya avanza con otra compra: equipamiento antidisturbios para la Policía de Río Negro. La licitación pública 66/2026, a cargo de la subsecretaría de Compras y Suministros, abrió sobres a fines de agosto y cuatro empresas compiten por el contrato.
El objetivo es equipar a 50 agentes con escudos tipo burbuja, cascos, sifones de gas pimienta y protecciones corporales antitumulto. Las ofertas presentadas van de los 30 a los 66 millones de pesos y ahora quedaron bajo análisis para la adjudicación.
Qué incluye el equipamiento
Según el detalle oficial, la compra incluye 50 escudos antidisturbios tipo burbuja, fabricados en policarbonato transparente de alta densidad, con un espesor mínimo de 4 milímetros, amortiguador de impacto y color negro. También 50 cascos de fibra de vidrio con resina sintética y visor rebatible de policarbonato, de entre 3 y 4 milímetros de espesor.
Se suman 50 sifones de gas pimienta y 50 equipos corporales antitumulto, que protegen rodillas, piernas, tobillos, antebrazos, codos, hombros, brazos, muslos e inguinal.
Las ofertas en danza
La oferta más baja la presentó Carol's S.A., por 30.325.000 pesos. Le sigue la Cooperativa de Trabajo del Centro Limitada, con 39.750.000 pesos. Mucho más arriba cotizaron Punto de Impacto S.A. (63.500.000 pesos) y A.B.P.C. S.A. (66.602.250 pesos).
El ministerio de Seguridad y Justicia es el impulsor de esta adquisición, que busca reforzar la capacidad de respuesta de la fuerza en operativos de control de disturbios.
Qué pasa con las Taser
En paralelo, sigue en veremos la llegada de las pistolas menos letales tipo Taser. Fueron autorizadas por una ley provincial sancionada en junio y promulgada por el Ejecutivo, pero todavía falta la reglamentación con los protocolos de uso y la capacitación previa del personal. Desde el Gobierno indicaron tiempo atrás que ya hubo contactos con empresas proveedoras, aunque sin definiciones concretas hasta ahora.